Una nueva investigación sobre los ajuares fúnebres del antiguo Egipto ha revelado que varias princesas, en lugar de poseer armas como meros símbolos, las utilizaban activamente. El estudio, liderado por Zeinab Hashesh de la Universidad de Beni-Suef, analizó los restos del rey Hor y cinco princesas, sugiriendo que estas figuras de la realeza participaban en actividades de combate. Este hallazgo reconfigura nuestra comprensión del papel de las mujeres en la élite egipcia, desafiando nociones tradicionales sobre la división de género en el ámbito de las armas.
El equipo examinó los esqueletos hallados en la necrópolis de Dahshur, descubriendo marcas de desgaste que indican uso frecuente de arcos, mazas y dagas. Estas armas, encontradas en las tumbas desde finales del siglo XIX, fueron anteriormente consideradas meros símbolos rituales. El análisis osteológico sistemático reveló que las inserciones musculares en los hombros y brazos de las princesas eran características de quienes tensan arcos de forma habitual. En particular, el esqueleto de Ita mostró adaptaciones que sugieren uso continuo de dagas, mientras que Noub-Hotep presentaba deformaciones en las manos compatibles con el uso de arcos.
Si bien estos resultados abren un nuevo campo de estudio sobre la participación femenina en el combate y las actividades asociadas en el antiguo Egipto, los autores advierten que la muestra es limitada y las conclusiones deben interpretarse con cautela. La investigación, que se enmarca en el proyecto de conservación de restos bioarqueológicos del Museo Egipcio de El Cairo, se basa en la revaluación de materiales antiguamente estudiados, combinando técnicas modernas como radiografías y espectroscopia infrarroja.
Aunque el análisis sugiere que algunas princesas podrían haber estado involucradas en la guerra, aún es incierto el contexto exacto de sus interacciones con las armas. Faltan también varios cráneos y la conservación de los restos es incompleta, lo que limita la capacidad de realizar afirmaciones definitivas. Por lo tanto, aunque los hallazgos son intrigantes, continúan resaltando la complejidad de la historia y el papel de las mujeres en la sociedad egipcia antigua.
