La inteligencia artificial (IA) está transformando la economía estadounidense, donde el gasto en centros de datos, hardware y redes ha alcanzado un 0,8% del PIB en su primer trimestre, según Epoch AI. Esta inversión, que supera los 75.000 millones de dólares anuales para 2026, destaca en un sector de la construcción donde otras áreas están en declive.
El gasto en la construcción de centros de datos ha aumentado significativamente desde diciembre de 2023, mientras que la construcción privada en general muestra una tendencia a la baja, con una diferencia notable de 120.000 millones en el mismo periodo. La construcción de estos centros, que actualmente representa el 20% del costo total, incluye solo la obra física, sin contabilizar servidores, chips y redes, que constituyen la mayor parte del gasto.
Desde abril de 2026, la inversión en centros de datos superó por primera vez a la de oficinas tradicionales, con 50.700 millones de dólares frente a 43.800 millones. De acuerdo a JLL, hay 66 GW de capacidad total de centros de datos en construcción en EE. UU., con una ocupación del 99%. Esta fuerte demanda ha llevado a la escasez de mano de obra en áreas relacionadas, ya que pocos disponibles quedan para otros tipos de construcción.
Esta situación es crucial, ya que refleja una fuerte dependencia de la infraestructura asociada con la IA. La Asociación de Contratistas de América (AGC) señala que solo la construcción de centros de datos, energía y carreteras sostiene actualmente el gasto total en construcción en el país. La economía podría verse afectada negativamente si este impulso se detiene, dado que la inversión empresarial fuera del ámbito de la IA ha permanecido estancada desde 2019, lo que aumenta el riesgo de una desaceleración económica.
En resumen, la inversión en infraestructura para la inteligencia artificial juega un papel vital en el sostenimiento de la economía estadounidense, aunque esta dependencia también plantea retos significativos para su futuro.
