Para Ucrania, el anuncio de Estados Unidos de un plazo hasta junio para alcanzar un acuerdo de paz tiene consecuencias directas sobre la negociación y la seguridad energética del país, según declaró el presidente Volodímir Zelenski. El presidente ucraniano afirmó que, de no alcanzarse un pacto en ese plazo, la administración del presidente Donald Trump probablemente ejercerá presión sobre Kyiv y Moscú para que cumplan el calendario.
Zelenski explicó que Estados Unidos propone que las partes pongan fin a la guerra a principios del verano y busca un calendario claro de acciones. Añadió que Washington planteó celebrar la próxima ronda de conversaciones trilaterales la semana entrante en territorio estadounidense, con Miami como sede probable, y que Ucrania confirmó su participación.
El Kremlin presentó a Estados Unidos una propuesta económica por 12 billones de dólares, conocida internamente como el «paquete Dmitri», y los acuerdos económicos bilaterales con Washington forman parte del marco negociador más amplio. Sin embargo, las cuestiones clave siguen sin resolverse y se reservaron los asuntos más complejos para una posible reunión trilateral entre líderes.
Durante la madrugada más reciente, las fuerzas rusas lanzaron más de 400 drones y alrededor de 40 misiles contra objetivos ucranianos, centrando sus ataques en la red energética, instalaciones de generación y redes de distribución. Ukrenergo calificó la ofensiva como el segundo ataque masivo a la infraestructura energética desde inicios de año y señaló que ocho instalaciones en ocho regiones resultaron afectadas.
Los impactos en subestaciones de alta tensión obligaron a las centrales nucleares a reducir su producción; como consecuencia, todas las centrales en territorios bajo control gubernamental disminuyeron su carga. Ukrenergo advirtió que el déficit energético se ha incrementado significativamente y que ello obliga a ampliar los cortes programados por horas en todas las regiones del país.
Las conversaciones trilaterales previas mediadas por Washington en Abu Dabi no lograron avances, ya que el Kremlin y Kyiv mantienen exigencias mutuamente excluyentes. Rusia insiste en la retirada ucraniana del Donbás, una condición que Ucrania rechaza de plano, y las cuestiones difíciles sobre el alto el fuego permanecen sin solución.
Zelenski indicó que no se ha alcanzado acuerdo sobre la gestión de la central nuclear de Zaporiyia, actualmente bajo control ruso, y mostró escepticismo ante la propuesta estadounidense de convertir la región del Donbás en una zona económica libre como posible compromiso. Los negociadores discutieron también cómo se supervisaría técnicamente un alto el fuego, y Washington reafirmó que tendría un papel en ese proceso.
En los últimos meses, los ataques aéreos rusos dirigidos a la red eléctrica han provocado apagones y cortes en el suministro de calefacción y agua en un invierno especialmente frío, lo que aumenta la presión sobre las autoridades ucranianas. Estados Unidos volvió a plantear un alto el fuego que prohíba ataques a la infraestructura energética; Ucrania dice estar dispuesta a respetarlo si Moscú se compromete, aunque recuerda que Rusia rompió en pocos días una pausa similar previamente acordada.
Fuente: contactonoticias.com.mx
