En León, Guanajuato, el frío y la amenaza de lluvia no fueron suficientes para apaciguar el fervor de más de 8,000 fanáticos que se reunieron en la Velaria de la Feria para disfrutar del regreso de la Banda MS. Esta icónica agrupación sinaloense se presentó ante un público ansioso por corear sus éxitos, reafirmando el vínculo emocional que mantiene con el Bajío tras múltiples presentaciones llenas de energía.
La velada comenzó con Arahm Guerrero, quien amenizó la espera con una selección de covers que mantuvo el ánimo elevado durante más de dos horas. La anticipación creció cuando un reloj digital en las pantallas contó los últimos minutos para la aparición de la Banda MS en el escenario.
A las 10:30 de la noche, más de 20 músicos, ataviados con trajes azul rey y detalles brillantes, irrumpieron en el escenario. Con temas emblemáticos como “A lo mejor” y “Mejor me alejo”, la banda inauguró una noche de desamor, romance y recuerdos, en un ambiente que evocó nostalgias compartidas.
Walo, el vocalista, agradeció calurosamente al público, destacando la importancia de las relaciones en la vida de todos, lanzando un mensaje sobre la reconciliación en parejas que habían asistido al evento. La atmósfera se tornó romántica con interpretaciones de baladas como “Solo con verte” y “Tu perfume”, mientras las parejas se abrazaban y cantaban al unísono.
La Banda MS también presentó temas de su reciente álbum “10 de 10”, incluyendo “Paz Mental” y “Tengo claro”, colaborando con el compositor Alfredo Olivas. La nostalgia continuó con “Ayer la vi por la calle”, un testimonio de su trayectoria y la conexión que han cultivado con sus seguidores a lo largo de los años.
Durante la noche, el grupo no solo interpretó canciones de amor, sino que exploró también el desamor. Walo compartió reflexiones sobre el corazón roto, entonando “Qué fuimos” y manteniendo el ánimo melancólico con “Mi olvido”. Temas como “Seguro le dolió” y “Cero Romántico” agregaron un toque de humor y desahogo emocional que resonó con todos los presentes.
El ambiente festivo se intensificó cuando el público comenzó a bailar y a levantar flores, lo que llevó a la banda a presentar “Niña”, una de sus nuevas canciones. Con cada interpretación, los gritos de aliento se hacían más fuertes, y la conexión entre los músicos y el público se sentía palpable.
Alan Ramírez, otro de los vocalistas, motivó a los asistentes a dejar atrás las penas y levantar el ánimo con canciones como “Yo ya no quería tomar” y “Ojos cerrados”, también incluida en su repertorio. Las dedicatorias amorosas se sucedieron entre abrazos y momentos de complicidad que llenaron el aire de amor y amistad.
La presentación continuó hasta bien entrada la madrugada, con la banda reconociendo a sus seguidores y agradeciendo su lealtad a lo largo de casi 24 años. Temas como “Mi mayor anhelo” y “La casita” se convirtieron en momentos emotivos, que dejaron una huella en los corazones de los presentes.
Entre melodías de amor y corazones rotos, León se despidió de la Banda MS, reafirmando el poder de la música para unir a las personas, incluso ante las condiciones climáticas desfavorables. Un recordatorio de que, cuando se trata de la música y los recuerdos compartidos, la noche siempre tiene más por ofrecer.
