El mundo del periodismo mexicano enfrenta una profunda pérdida con el fallecimiento de Francisco Garfias, quien falleció en la madrugada de este domingo a los 75 años tras complicaciones de salud. Este suceso resonará en la comunidad periodística y en la sociedad, recordando la importancia de un periodismo comprometido y cercano a la realidad de las personas.
Garfias, un apasionado del periodismo, se formó en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y dedicó su carrera a la cobertura política y parlamentaria, convirtiéndose en un referente en el análisis de los acontecimientos que han marcado la historia de México. Su trayectoria incluye importantes roles en medios como el periódico unomásuno y como corresponsal independiente para Excélsior en Francia.
Regresó a México para desempeñarse como periodista parlamentario en la Cámara de Diputados y el Senado, donde su voz fue clave para informar a la ciudadanía. Además, fue columnista en reconocidos medios, incluyendo Excélsior y Milenio, y dirigió el portal digital El Arsenal. También presentó el programa “La Manzana de la Discordia” en YouTube, donde abordó temas relevantes con su característico estilo directo y analítico.
Al conocerse su muerte, la Mesa Directiva del Senado de la República se unió en solidaridad con su familia y compañeros de trabajo, expresando sus más sinceras condolencias. Ignacio Mier Velasco, coordinador de los senadores de Morena, y Ricardo Monreal Ávila, también expresaron su respeto y admiración por el legado periodístico de Garfias.
Las condolencias llegaron de diversos sectores, incluso del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, quien valoró su amistad y destacó su papel fundamental en el periodismo. También, Jorge Romero, del PAN, se unió a las muestras de pesar, reafirmando que el periodismo mexicano pierde una voz esencial con su partida.
Leticia Robles de la Rosa, colega y amiga, recordó su dedicación y profesionalismo, destacando cómo Garfias siempre buscaba la información en el terreno, en lugar de esperarla en su escritorio. Su legado persiste en su trabajo y en los corazones de quienes lo conocieron, dejando un vacío en el panorama informativo del país que será difícil de llenar.
