Guanajuato Capital enfrenta un grave deterioro en el Antiguo Camino a Marfil, una importante vía histórica que, lamentablemente, ha estado en abandono durante más de ocho años. Activistas de las agrupaciones Guardianes del Camino Antiguo de Marfil y Defensores del Territorio Guanajuatense han expresado su preocupación por la contaminación generada por aguas residuales y el acumulamiento de basura, lo cual impacta tanto a la vida cotidiana de los vecinos como al potencial turístico de la zona.
Los representantes de estas organizaciones hicieron un llamado urgente al Gobierno Municipal, solicitando claridad sobre las acciones que se tomarán para abordar estos problemas, incluyendo la limpieza de escombro y la eliminación de basureros clandestinos. Aseguraron que no hay pruebas de las amenazas reportadas en la zona, lo que podría contribuir a una percepción errónea sobre la seguridad del lugar.
En sus declaraciones, insistieron en que el camino sufre de contaminación visible, con escombro y basura acumulada que afecta gravemente su estado. Han documentado al menos siete socavones en los últimos cinco años, exacerbando su deterioro y presentando un riesgo para quienes transitan por allí. Este acceso ha sido un significativo nexo histórico para la ciudad de Guanajuato, conocido como La Cañada.
Los ambientalistas explicaron que los desbordamientos de agua residual en la vía son comunes durante la temporada de lluvias, generando un problema de estancamientos que afectan no solo la infraestructura, sino también la calidad de vida de los residentes cercanos. Las aguas contaminadas provocan malos olores, mientras que la inestabilidad del terreno amenaza la seguridad de los transeúntes.
A pesar de los reportes realizados a las autoridades del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIMAPAG) y otros organismos, la respuesta ha sido limitada. Recientemente, el municipio presentó un proyecto de rehabilitación del camino que requería una inversión significativa, pero la falta de seguimiento y respuestas concretas ha dejado a los ciudadanos en una situación de espera incierta.
Los grupos activistas sugirieron que el camino debería ser rescatado y promovido como parte del patrimonio turístico de Guanajuato, destacando su valor histórico y potencial para el desarrollo sostenible de la zona. La falta de interés municipal se atribuye, según los defensores, a que el camino no ha sido considerado como un punto turístico relevante.
Aunque el Gobierno Municipal ha indicado que hay recursos en proceso para abordar la rehabilitación, la comunidad se mantiene atenta y sigue requiriendo la acción definitiva que les devuelva este acceso en condiciones dignas y seguras. Las voces de los ciudadanos continúan siendo fundamentales en un esfuerzo por proteger y valorar el patrimonio histórico que representa el Antiguo Camino a Marfil.
