La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha propuesto cambiar el nombre del Paso de Cortés, ubicado entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, por el de Paso de los Pueblos Indígenas. Esta iniciativa se presenta en el contexto del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y busca reconocer la historia de los pueblos originarios que habitaron la región mucho antes de la llegada de los conquistadores.
Durante un evento en Puebla, la presidenta destacó que este paso fue transitado por Hernán Cortés en su camino hacia Tenochtitlán tras la matanza de Cholula en 1519, un momento crucial en la historia de México. Al renombrar este lugar, Sheinbaum invita a reflexionar sobre la memoria histórica y la identidad de las comunidades indígenas.
La propuesta forma parte de una serie de medidas del Gobierno de México orientadas a reivindicar la memoria de las comunidades originarias y a reconsiderar símbolos relacionados con la conquista. En 2023, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador propuso cambiar el nombre “Mar de Cortés” por “Golfo de California”, reafirmando así el compromiso con la historia indígena.
Sheinbaum, en su rol anterior como jefa de Gobierno de la Ciudad de México, impulsó cambios similares, como la transformación del nombre de la avenida Puente de Alvarado a Calzada México-Tenochtitlán, y favoreció el renombramiento de la Plaza y el Árbol de la Noche Triste a Noche Victoriosa, en tributo a la resistencia indígena.
Como presidenta, ha continuado esta labor, señalando en diversas ocasiones que el 12 de octubre no debe celebrarse como Día de la Raza, sino como un día de resistencia indígena, destacando el impacto negativo de la llegada de los españoles en las comunidades originarias. En su visión, esta revisión histórica es crucial para erradicar el racismo que ha perdurado desde la época colonial.
A finales de 2026, Sheinbaum recibió al rey Felipe VI en México, dando un nuevo paso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, luego de años de tensiones diplomáticas a raíz de la solicitud del Gobierno mexicano en 2019 para que la Corona española ofreciera disculpas por los agraviantes actos de la conquista.
