La carrera por la inteligencia artificial no se limita únicamente al desarrollo de modelos como GPT o Gemini. Un aspecto crucial que está cobrando relevancia es la infraestructura necesaria para entrenar y desplegar estos sofisticados sistemas. La empresa Envision ha inaugurado el Galaxy Campus en Ulanqab, Mongolia Interior, un complejo dedicado a la computación para inteligencia artificial. Este edificio, de 120,000 m², se posiciona como el mayor centro de datos especializado en IA del mundo y tiene el potencial de albergar hasta un millón de aceleradores.
El Galaxy Campus no solo se trata del edificio en sí. Envision planea que esta instalación supere los 2 GW de capacidad, indicando la magnitud de su proyecto, aunque esta cifra no necesariamente refleja su consumo actual. Este emplazamiento forma parte de la iniciativa Mission Gobi, que busca crear hasta 5 GW de centros de datos verdes en regiones áridas para 2030. La ambición de Envision se alinea con la creciente demanda de capacidad de cálculo por parte de grandes empresas tecnológicas dentro de China.
Asimismo, el complejo está estratégicamente ubicado en una región que ya era un clave centro de datos, gracias a sus recursos de energía renovable y conexiones de baja latencia hacia Pekín. La política nacional china también apoya la expansión de instalaciones de IA en áreas con recursos energéticos suficientes, lo que subraya la importancia de la capacidad de cálculo nacional. Mientras Estados Unidos ostenta una clara ventaja en inversión privada y modelos destacados, China está avanzando rápidamente en el rendimiento de sus sistemas de IA, especialmente a medida que sus fabricantes locales aumentan su cuota de mercado.
No obstante, otros actores globales también están ampliando su infraestructura para la inteligencia artificial. Meta está desarrollando el campus Hyperion en Luisiana, con hasta 5 GW de capacidad, mientras que Nvidia está vinculado a un proyecto en Ohio que podría alcanzar aproximadamente 8 GW. En Europa, se están planificando varias “AI Gigafactories” que incluirán miles de aceleradores. Este crecimiento en infraestructura es esencial, ya que la competencia por la IA se centra cada vez más en la capacidad de concentrar computación, energía y conectividad de manera efectiva.
