En la Ciudad de México y otras entidades del país, colectivos y organizaciones internacionales alertan que el trabajo en plataformas digitales tiene un impacto diferencial sobre las conductoras, entre ellas altos índices de violencia y barreras para acceder a la seguridad social. El diagnóstico presentado por Unidas y reportes de Oxfam indican que 70% de las conductoras han sufrido acoso o violencia por parte de usuarios.
El estudio “Conectadas al cambio” señala que la forma más frecuente de violencia es de carácter sexual, que incluye acoso en chats, insinuaciones, intentos de contacto físico no deseado y cancelaciones de viajes por motivo de género. Las organizaciones advierten además sobre la falta de respuestas efectivas por parte de empresas y autoridades.
Representantes de colectivos que agrupan a conductoras describen riesgos que comienzan desde la puerta de sus hogares, con viajes que pueden finalizar en zonas sin señal y exposiciones a agresiones. Señalan que la respuesta institucional y empresarial es insuficiente frente a estas situaciones.
Especialistas de Oxfam advirtieron que denunciar la violencia o rechazar trayectos inseguros puede acarrear penalizaciones por parte de los algoritmos de las plataformas, que reducen viajes y, por ende, ingresos. También destacaron la ausencia de supervisión humana eficaz frente a decisiones opacas automatizadas.
El informe subraya la exclusión de género en un sector mayoritariamente masculino: solo una de cada diez personas conductoras es mujer en un universo de alrededor de un millón de trabajadores. Además, solo 13.5% de los conductores alcanza el ingreso neto mensual requerido para tener acceso a la seguridad social, fijado en 18,380 pesos.
Las expertas explicaron que el “factor de exclusión” obliga a generar ingresos muy superiores al objetivo neto para alcanzar el mínimo de cotización al Instituto Mexicano del Seguro Social, y que el ingreso en plataformas es sensible a variaciones de precios y a temporadas de consumo. Esta estructura, dijeron, probablemente afecta con mayor fuerza a las mujeres por desigualdades estructurales y mayores cargas de cuidados.
Colectivos como Hermandad Delivery han señalado que el derecho a la seguridad social está sujeto a la “cuota” mensual que logren registrar, criterio que consideran injusto para trabajadoras con jornadas fragmentadas o con enfermedades crónicas. Indicaron casos en que una crisis de salud que reduzca la capacidad de completar la cuota implica la pérdida automática de protección.
También se destacó que las plataformas dan de baja a quienes dejan de trabajar durante 30 días, lo que provoca pérdida de antigüedad y de cotizaciones. Ese mecanismo afecta de manera particular a personas en embarazo avanzado o en posparto, que pueden quedar sin cobertura y sin continuidad laboral.
Fuente: contactonoticias.com.mx
