Los residentes y visitantes vinculados al zoo de Ueno vivieron hoy una despedida masiva por la partida de los dos últimos pandas que quedaban en el país, un hecho que deja al archipiélago sin ejemplares en sus instalaciones y marca el fin de una presencia que fue importante para la afluencia y la economía local.
Los gemelos Xiao Xiao y Lei Lei abandonaron el recinto hacia el aeropuerto de Narita para regresar a China tras la finalización del acuerdo de cesión que los mantenía en Japón.
El traslado se realiza hacia la provincia de Sichuan, donde se encuentra su madre y su hermana mayor, y no hay, por ahora, previsiones públicas de que Pekín envíe nuevos ejemplares al país.
Cientos de personas acudieron al zoo en el último día habilitado para ver a los animales, que solo pudieron ser observados por cortos periodos mediante un sistema de lotería.
Los pandas salieron del zoológico en la tarde y partirán en el vuelo programado hacia China durante la noche.
El regreso de los ejemplares se produce en un contexto de tensiones diplomáticas entre ambos países, avivadas por comentarios de la primera ministra japonesa sobre Taiwán, lo que ha generado incertidumbre sobre futuros préstamos de animales.
Desde Pekín se ha animado a los aficionados japoneses a visitar China para ver a los pandas, mientras las autoridades niponas subrayan el aprecio público por los animales y desean que disfruten de buena salud.
China mantiene una política de cesión que conserva la propiedad de los ejemplares, conocida como «diplomacia del panda», y controla en gran medida la distribución internacional de estos animales.
La práctica se consolidó tras la normalización de relaciones entre los dos países y, desde entonces, Japón recibió y crio más de una veintena de ejemplares, cuyo impacto económico en el zoo de Ueno se ha estimado en miles de millones de yenes solo en el primer año tras su presentación al público.
Fuente: contactonoticias.com.mx
