Este jueves, en el penal de Tenango del Valle, Estado de México, se reportó el fallecimiento de Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como el “Monstruo de Atizapán”, un caso que ha impactado profundamente a la sociedad. A sus 77 años, Mendoza Celis cumplía varias condenas por feminicidio y otros delitos relacionados con la desaparición de mujeres, un tema que sigue resonando en las comunidades afectadas.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un comunicado que explique las circunstancias de su deceso, lo que mantiene la incertidumbre sobre este suceso. Mendoza Celis había sido condenado a penas acumuladas que incluyen una cadena perpetua, una de 92 años y seis más de 55 años.
Desde julio de 2025, su estado de salud había despertado preocupación, ya que fue trasladado a un hospital en Toluca debido a complicaciones serias, como neumonía bacteriana y diabetes tipo 2. Su captura, en mayo de 2021, se dio tras la desaparición de Reyna González, lo que llevó a las autoridades a su residencia, donde se hallaron restos de otras víctimas.
En su hogar, se encontraron más de cuatro mil restos óseos que correspondían a al menos 19 personas, así como identificaciones, fotografías y objetos personales que ampliaron las líneas de investigación sobre otras desapariciones en la zona. Las autoridades continúan laborando en la identificación de los restos y en esclarecer los hechos, aunque algunos casos aún permanecen sin resolver.
