Desde el apagón que afectó a la península ibérica el 28 de abril de 2025, se han implementado diversas medidas para prevenir futuros cortes de energía. La activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) permite ajustar el consumo de grandes consumidores eléctricos en situaciones críticas. Además, más de 300 instalaciones para el control dinámico de la tensión han sido habilitadas, lo que fortalece la resiliencia de la red eléctrica.
Red Eléctrica de España ha recibido la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) para desarrollar compensadores síncronos, dispositivos que no generan energía pero son cruciales para la estabilidad de la red. Estos compensadores son máquinas rotativas que sostienen el equilibrio del sistema eléctrico, especialmente ante la creciente integración de energías renovables, como la solar y la eólica, que pueden causar fluctuaciones en la red.
El MITECO ha aprobado la instalación de ocho compensadores síncronos en diferentes localidades para reforzar áreas específicas del sistema eléctrico nacional. Estos elementos actúan como motores eléctricos conectados a la red, capaces de liberar energía cinética al detectar perturbaciones, frenando las variaciones bruscas de frecuencia.
La producción de energía por fuentes renovables es intermitente. Los compensadores síncronos desempeñan un papel clave, ya que almacenan energía cinética y pueden responder instantáneamente a caídas de generación. Red Eléctrica será responsable de su construcción en varias subestaciones, incluyendo Cabra (Córdoba) y Rocamora (Alicante).
Cada compensador tendrá un coste de alrededor de 100 millones de euros, que se financiará a través de los peajes en la factura eléctrica. La implementación de estas tecnologías refuerza la infraestructura eléctrica en un contexto de creciente dependencia de las energías renovables.
