El gobierno chino ha implementado una innovadora estrategia de comunicación pública mediante un formato conocido como microdrama. Esta iniciativa, lanzada por la Administración Nacional de Radio y Televisión (NRTA) en enero de 2025, busca abordar temas variados como turismo, derecho, ciencia y deportes a través de narrativas breves y dramatizadas. Desde el 1 de septiembre, una nueva norma ministerial regula este formato, el cual consiste en episodios de menos de veinte minutos, asegurando estructuras narrativas claras y la inclusión de advertencias para aquellos episodios generados con inteligencia artificial.
Los microdramas han tenido un impacto positivo en la audiencia, con títulos destacados como “¡Señor Bao, ahora es 2025!”, una serie que educa sobre estafas en redes. Esta producción alcanzó más de 210 millones de visualizaciones en Kuaishou tras su lanzamiento durante el Festival de Primavera de 2025. La popularidad de estos contenidos es notable; casi el 60% de los internautas en China consume microdramas, según un informe sobre el desarrollo audiovisual en el país.
El éxito de esta estrategia no solo radica en adaptar la comunicación a plataformas donde el público está presente, sino también en la inversión destinada a la producción de estos contenidos. La NRTA anunció un plan para desarrollar mil microdramas en 2026 y grandes plataformas se han comprometido a invertir más de 800 millones de euros. Este modelo también plantea retos, como el aumento del control sobre la divulgación sanitaria y otros temas sensibles, donde el gobierno requiere regulaciones adicionales para asegurar la autenticidad y calidad de la información presentada.
De esta manera, el uso de microdramas en campañas de concienciación y educación refuerza una narrativa atractiva y emocional, aunque también añade una capa de supervisión gubernamental en la producción de contenidos.
