Las recientes propuestas de China sobre controles de exportación destacan en el ámbito tecnológico, centrándose en la inteligencia artificial, la biotecnología y la energía solar. Estos cambios, impulsados por los ministerios de Comercio y Ciencia y Tecnología, buscan equilibrar la expansión internacional de la tecnología china con la protección de su propiedad intelectual. La propuesta incluye añadir 40 tecnologías a una lista de restricciones y está actualmente en consulta pública, aunque ya se exige registrar ciertas transferencias tecnológicas.
La distinción entre prohibiciones y autorizaciones es clave en esta propuesta. Según el Ministerio de Comercio chino, 14 tecnologías estarían prohibidas para la transferencia al extranjero, mientras que 26 requerirían permiso. Las transferencias no solo incluyen productos físicos; también abarcan la concesión de licencias y la transferencia de propiedad. En el ámbito de la inteligencia artificial, esto incluye tecnologías de agentes autónomos y sistemas de computación, y se mencionan restricciones especiales para aplicaciones sensibles.
Los desarrolladores de inteligencia artificial en China, como DeepSeek y Alibaba, están ganando reconocimiento internacional. Un informe de Hugging Face indica que los modelos chinos representaron el 41% de las descargas en su plataforma el año pasado. Esta expansión se alinea con la política de Pekín de fomentar la cooperación global mediante la adopción de la IA.
Las preocupaciones sobre el control de tecnología avanzada por parte de China no son nuevas. En conversaciones recientes con empresas como Alibaba y ByteDance, se ha discutido limitar el acceso extranjero a ciertos modelos de IA no publicados. Aunque estas medidas se ven en el marco de la competencia tecnológica, el Ministerio de Comercio afirma que no están dirigidas a países o entidades específicas.
La consulta pública sobre estas restricciones concluirá el 15 de noviembre, pero aún no hay un calendario claro para la implementación de la lista revisada. Mientras tanto, las empresas deben seguir cumpliendo los requisitos de registro para ciertas transferencias tecnológicas.
