El mercado inmobiliario en España ha alcanzado hitos históricos, convirtiéndose en el más caro del país. Según el último informe del Consejo General del Notariado (CGN), el precio del metro cuadrado residencial llegó a 2.144 euros, con un incremento del 8,8% en comparación con el año anterior. A pesar de que en junio se registró una disminución del 4% en las compraventas de viviendas, el valor de los inmuebles sigue en ascenso.
El aumento en los precios de la vivienda plantea interrogantes sobre el futuro del mercado. Aunque el número de transacciones ha caído, los bancos han aumentado la concesión de hipotecas, con un crecimiento del 0,2% en los préstamos para adquirir viviendas y un incremento del 7,3% en su importe promedio.
En particular, los apartamentos se han visto más afectados por el encarecimiento, con un aumento del 13,8% hasta alcanzar los 2.529 euros por metro cuadrado. Las casas unifamiliares, por otro lado, subieron un 2,5%, superando ligeramente los 1.500 euros por metro cuadrado.
El panorama varía según la región. En junio, las transacciones en 13 comunidades autónomas disminuyeron, siendo más notorias las caídas en el País Vasco y La Rioja, mientras que Navarra, la Comunidad Valenciana y Cantabria registraron un crecimiento en las operaciones de compraventa.
La dinámica de precios también es desigual, con incrementos significativos en Cantabria, la Región de Murcia y la Comunidad de Madrid. Esta última, con el precio promedio de 4.104 euros por metro cuadrado, se posiciona como la región más cara, superando a Baleares, País Vasco y Cataluña.
El informe del CGN es relevante, ya que proporciona un análisis actualizado y basado en datos notariales, a diferencia de diversas plataformas que solo reflejan precios de venta. Sin embargo, la falta de claridad sobre si se presentan cifras nominales o reales puede afectar la interpretación de estos datos.
La creciente discrepancia entre oferta y demanda ha llevado a que, aunque haya menos compraventas, se firmen más hipotecas y los precios de las viviendas sigan incrementándose. En un contexto donde el 53,7% de las compras se financian con préstamos, la media de estos ha alcanzado los 188.785 euros, cubriendo el 72,3% del valor del inmueble.
