BYD ha acelerado su expansión internacional en el sector de automóviles enchufables, una medida crítica para su supervivencia en un mercado chino altamente competitivo. En 2026, la compañía ha comenzado a exportar más vehículos que nunca, con un notable aumento en las ventas fuera de China que, en junio, alcanzaron las 175.300 unidades, superando las 90.000 del mismo mes en 2025. Esta tendencia sugiere un cambio importante, ya que las exportaciones empezaron a superar las ventas internas este año, un fenómeno que BYD no esperaba que ocurriera antes de 2030.
La estrategia de fabricación y venta al exterior ha resultado en un incremento del 80% en las ventas foráneas durante el segundo trimestre de 2026. La Asociación de Fabricantes Chinos de Automóviles reporta un crecimiento del 67,8% en el primer semestre. En Europa, BYD ha superado las 1,7 millones de ventas, lo que lo posiciona casi al nivel de MG como la marca china más vendida. En América, sus incursiones se están afianzando, con un crecimiento notable en países como Argentina, donde dominan el mercado de coches enchufables con casi el 90%.
Sin embargo, a pesar de estas cifras alentadoras, el contexto no es completamente favorable. Las ventas dentro de China han caído durante ocho meses consecutivos, lo que ha obligado a la compañía a buscar compensaciones en el extranjero. Su facturación internacional representó el 52,57% del total en el primer semestre de 2026, lo que indica una dependencia creciente del mercado exterior. A pesar de un aumento en el margen bruto, el beneficio neto ha caído más de un 20% debido a la competencia local, pérdidas de cambio de divisas y problemas en la cadena de suministro de nuevas baterías.
A pesar de estos desafíos, la producción en Brasil está operando a plena capacidad para abastecer el mercado sudamericano, y la planta de Hungría está en camino de impactar significativamente las ventas en Europa. Esta estrategia no solo establece una base de clientes fuera de China, sino que también ayuda a disipar los prejuicios que los consumidores pueden tener sobre los vehículos chinos, construyendo así una reputación sólida en el mercado global.
