Meta está llevando a cabo experimentos con robots en sus centros de datos, lo que podría transformar la gestión de estas instalaciones y afectar el empleo en el sector. Aunque la empresa no ha hecho un anuncio formal, empleados han revelado que se están probando brazos robóticos para tareas como reiniciar servidores y reemplazar cables de red. Esto plantea inquietudes sobre una posible reducción del personal, ya que las máquinas podrían asumir hasta el 80% de las labores actuales.
La mayoría de los robots en prueba no son humanoides, sino dispositivos especializados que realizan funciones específicas con alta precisión. Esto ha generado preocupación entre los trabajadores, quienes temen por la estabilidad de sus empleos. En Altoona, donde Meta concentra la mayor parte de sus centros, la moral ha decaído, con empleados discutiendo en chats grupales sus temores sobre la automatización y la calidad de los puestos que podrían sobrevivir.
Asimismo, se rumorea que la compañía está explorando la implementación de inteligencia artificial para facilitar la contratación de personal menos cualificado, lo cual podría repercutir en la calidad de los empleos ofrecidos. Un empleado criticó la dirección de la empresa, señalando que ahora busca “personas que solo puedan seguir instrucciones sin cometer errores”.
Desde Meta, su portavoz ha defendido la creación de empleo en el contexto del crecimiento de infraestructura en EE. UU., mencionando un programa de formación para oficios técnicos como electricista y mecánico. Sin embargo, la resistencia de las comunidades hacia los centros de datos destaca un vacío sobre la discusión del empleo en este contexto, donde la automatización podría llevar a una significativa disminución de puestos de trabajo en el futuro. El alcalde de Altoona, por su parte, reconoció que aunque no ha considerado profundamente el impacto de la automatización, cree que es un cambio inevitable que deberán enfrentar.
