Meta se ha visto envuelta en un litigio en Estados Unidos por diseñar funciones en sus plataformas que, según la acusación, fomentan la adicción entre niños y jóvenes. Aunque la compañía rechaza estas alegaciones, ha acordado pagar 18.000 millones de dólares para evitar un juicio. En el proceso, Adam Mosseri, CEO de Instagram, testificó y reconoció que las herramientas de seguridad implementadas no son suficientes para limitar el uso excesivo entre adolescentes.
El testimonio de Mosseri se produjo en el Tribunal de Distrito de Oakland, donde se presentaron documentos internos que indican que las medidas de seguridad para adolescentes, como las alertas de tiempo de uso, no son efectivas. Mosseri admitió que no existe una solución simple para este problema. Además, Francesco Fogu, director de producto de Instagram, confirmó que funciones como “Tómate un descanso” dependen de la activación del usuario, lo que limita su eficacia.
Este juicio es parte de una serie de acciones legales emprendidas por cuatro estados —California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey— que acusan a Meta de violar la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA). La compañía enfrenta reclamos de hasta 200.000 millones de dólares por supuestos engaños sobre la seguridad de sus plataformas. A través del acuerdo, Meta busca cerrar este caso antes de que un jurado se pronuncie, aunque la aprobación judicial aún es necesaria.
Entre los cambios que Meta ha prometido realizar están la implementación de límites de tiempo diarios de dos horas para menores de 18 años en Facebook e Instagram, restricciones de acceso por la noche, y opciones para silenciar notificaciones. Notablemente, estos cambios podrían estar limitados a Estados Unidos.
Meta sostiene que no hay suficiente evidencia científica que demuestre que sus aplicaciones generan adicción y se ampara en la sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones para evitar responsabilidades sobre el contenido de los usuarios. A pesar del acuerdo financiero, la empresa no admite haber actuado ilegalmente.
