Un incidente inusual ocurrió en Toledo cuando un tren turístico conocido como Zocotren, al parecer sin conductor, comenzó a moverse solo y atropelló a un turista italiano. Este suceso tuvo lugar en el casco histórico de la ciudad, donde el tren se deslizó por una pendiente, causando daños al impactar contra un muro del Alcázar. A pesar de que el turista resultó herido, su estado es estable y se encuentra bajo tratamiento en el Hospital Universitario de Toledo.
Los hechos se produjeron el 22 de agosto en la cuesta de Capuchinos, donde el tren, que estaba detenido, se activó y descendió atropellando al visitante antes de chocarse. Los servicios de emergencia respondieron de inmediato, movilizando a la Policía Nacional, locales y una UVI móvil. Los primeros informes del servicio de emergencias 112 en Castilla-La Mancha sugieren una posible falla mecánica en el sistema de frenos del vehículo.
La propietaria del tren es Trainvision Spain S.L., que opera en varias ciudades españolas y había renovado su concesión en Toledo recientemente. A pesar de las solicitudes de información, la empresa no ha emitido ningún comunicado sobre el accidente.
El Ayuntamiento de Toledo ha iniciado una investigación para esclarecer las causas de este incidente, mientras que expertos legales indican que las responsabilidades podrían recaer tanto sobre la empresa operadora como sobre el propio Ayuntamiento. La regulación municipal permite atribuir diferentes tipos de responsabilidad en caso de accidentes, ya sea penal, administrativo o patrimonial. Por ahora, el motivo exacto de por qué el tren se puso en marcha de manera autónoma sigue siendo un misterio sin resolver.
