Un grupo de investigadores españoles y portugueses ha analizado restos óseos en la necrópolis de Camino del Molino, ubicada en Caravaca de la Cruz, Murcia, considerada el mayor cementerio colectivo de la Edad del Cobre en Europa. Este estudio revela que, hace aproximadamente 5,000 años, los niños y adolescentes de esta región presentaban frecuentemente infecciones respiratorias, como la tuberculosis, con huellas que se reflejan en sus esqueletos.
El yacimiento no es nuevo; fue descubierto hace casi dos décadas y se estima que alberga los restos de al menos 1,348 individuos. Sin embargo, la atención reciente se ha centrado en 48 esqueletos de jóvenes que preservan su posición original, lo que permite a los arqueólogos examinar con mayor precisión sus condiciones de salud. En concreto, se han estudiado las lesiones esqueléticas porosas, indicativas de infecciones y enfermedades.
Los datos han revelado que el 91.7% de los individuos analizados presenta al menos una alteración esquelética, con un 68.8% mostrando cambios relacionados con infecciones respiratorias. Además, se encontró que dos tercios de estos casos coincidían con evidencias de diversas afecciones, sugiriendo un elevado riesgo de enfermedades en estos jóvenes.
Este análisis no solo proporciona información sobre las condiciones de salud de la infancia en la Edad del Cobre, sino que también está diseñado para contribuir a un entendimiento más amplio de la morbilidad infantil en el pasado. Con estos hallazgos, los investigadores esperan potencialmente identificar patógenos asociados a enfermedades como la tuberculosis en futuros estudios.
