Actualmente, el uso de inteligencia artificial (IA) en el ámbito bancario está revolucionando las prácticas profesionales de los internos, transformando su formación y tareas. Según Bloomberg, incluso los becarios suelen instruir a sus superiores en el uso de esta tecnología, reflejando cómo la IA se convierte en una herramienta imprescindible para optimizar procesos y mejorar la eficiencia operativa. En un banco privado de Londres, por ejemplo, un becario ha ayudado a su equipo a aplicar la IA de maneras innovadoras, lo que incluye la automatización de tareas y la capacitación individual de banqueros senior.
Los nuevos programas de prácticas en el sector bancario están integrando la IA en su estructura, un hecho subrayado por el creciente número de graduados que acceden a posiciones centradas en esta tecnología. En la filial del Banco Santander en el Reino Unido, aproximadamente el 76 % de los nuevos graduados se ha enrolado en programas relacionados con la IA, en contraste con el 45 % del año anterior. Otros bancos, como Lloyds Banking Group y NatWest, están ampliando sus ofertas educativas en ingeniería de IA, lo que indica una clara orientación hacia la adopción de tecnología avanzada.
A pesar de las preocupaciones sobre la automatización y la posible reducción de puestos, muchos bancos están aumentando sus contrataciones. Standard Chartered, por ejemplo, ha incrementado en un 46 % la incorporación de graduados y becarios en el ámbito de banca corporativa e inversión. Las jornadas laborales de los internos no se han reducido; sin embargo, la naturaleza del trabajo sí está cambiando. Esto permite que los graduados se enfoquen más en análisis y proyectos estratégicos, en lugar de tareas rutinarias.
Expertos como Tanuj Kapilashrami, del Banco, y Irmgard Naudin ten Cate, de EY, destacan que la automatización de actividades repetitivas libera tiempo para que los graduados puedan centrarse en el análisis de datos y la colaboración en equipo. Sin embargo, también surge un desafío importante: los graduados no solo deben saber usar la IA, sino también cuestionar su uso, pues los errores pueden tener consecuencias serias en un entorno donde la precisión es clave.
