La reunión ministerial urgente de la CELAC sobre el ataque estadounidense a Venezuela concluyó sin consenso, un resultado que tiene impacto directo en la estabilidad diplomática y la seguridad de la región latinoamericana y caribeña.
Fuentes cercanas al desarrollo del encuentro indicaron que los participantes no contaban con expectativas de alcanzar una posición común sobre la captura del presidente venezolano y su esposa, ni sobre el bombardeo de instalaciones militares.
La cita fue convocada por Brasil y se celebró por videoconferencia con la participación de ministros de los estados miembros.
La CELAC, cuya presidencia pro tempore ejerce Colombia, agrupa a gobiernos con posturas encontradas respecto a la operación militar.
En el ala más conservadora, los gobernantes de Argentina, Ecuador y El Salvador celebraron la caída de Nicolás Maduro y emplearon calificativos como «narcoterrorista», en sintonía con la línea expresada por la administración estadounidense.
En el otro extremo, los presidentes de Brasil, Chile, Colombia y México condenaron la acción y expresaron su rechazo a la intervención.
El presidente brasileño afirmó que la operación cruzaba una línea inaceptable y representaba una afrenta a la soberanía de Venezuela; pidió además una respuesta firme de la ONU y ofreció la disposición de Brasil para promover el diálogo y la cooperación.
La Cancillería de Brasil reconoció a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, como jefa interina en ausencia del presidente.
Según el Gobierno de Estados Unidos, Nicolás Maduro y su esposa fueron trasladados a ese país, donde deberán responder ante tribunales por acusaciones relacionadas con el narcotráfico.
Fuente: contactonoticias.com.mx
