Recientes investigaciones sugieren que combinar entrenamiento de fuerza y cardiovascular no solo es posible, sino que también puede ser beneficioso para la salud general. Este debate gira en torno al “efecto interferencia”, que ha sido objeto de estudio desde la década de 1980, cuando se observó que la mezcla de ambos tipos de ejercicio podía reducir las ganancias de fuerza. Sin embargo, evidencia más reciente indica que, para personas no profesionales, realizar ambos ejercicios puede ser favorable.
Un metaanálisis de 2021 realizado por científicos suecos reveló que no hay diferencias significativas en los resultados de fuerza entre aquellos que separan los entrenamientos de fuerza y cardio por días, y aquellos que los combinan. Esto implica que las personas que no son atletas profesionales pueden beneficiarse de un régimen que incluya ambos tipos de ejercicio.
A nivel muscular, los estudios han señalado que el cardio intenso podría influir en la hipertrofia a nivel de fibras musculares, principalmente en atletas. Sin embargo, el impacto en la mayoría de los aficionados al gimnasio es mínimo. De hecho, algunos estudios apuntan que mejorar la capacidad aeróbica facilita un mejor flujo sanguíneo y de nutrientes hacia los músculos, optimizando así la recuperación entre series de entrenamiento de fuerza.
Para un entrenamiento equilibrado, se recomienda hacer dos o tres sesiones de fuerza por semana, idealmente en días separados del cardio. Si es necesario combinarlos en el mismo día, se sugiere realizar cardio después de la sesión de fuerza. Mantenerse activo diariamente con ejercicios cardiovasculares suaves, como caminar, también es beneficioso.
Es importante señalar que, si bien el efecto interferencia es generalmente bajo, existen excepciones. Personas con una recuperación limitada, como aquellos que sufren de estrés o falta de sueño, y atletas que buscan maximizar su rendimiento, deben ser más cuidadosos en cómo estructuran su entrenamiento. Sin embargo, para la mayoría de quienes buscan mejorar su salud y forma física, la combinación de fuerza y cardio es altamente recomendable.
