Kreios Space, una startup española, se prepara para realizar un importante avance en la exploración espacial con el lanzamiento de su primer satélite en una órbita terrestre muy baja (VLEO), utilizando propulsión eléctrica atmosférica. Esta innovación permitirá a los satélites operar a altitudes donde las imágenes terrestres son más precisas y la comunicación optimizada, un avance que podría beneficiar directamente la recopilación de datos para diversos sectores. Sin embargo, mantener un satélite en estas altitudes presenta retos significativos, que Kreios busca abordar con un nuevo enfoque en propulsión.
Para llevar a cabo esta misión, Kreios ha colaborado con Kongsberg NanoAvionics, una firma europea reconocida en plataformas satelitales, que proporcionará su microsatélite MP42, que pesará aproximadamente 200 kg en su configuración final. La misión inicial validará el rendimiento del sistema de propulsión de Kreios a altitudes de entre 150 y 300 km, y se realizarán mediciones ambientales junto con la captura de imágenes en el espectro visible y en el infrarrojo cercano. Kongsberg se encargará de adaptar la plataforma y realizar las operaciones iniciales mientras Kreios asumirá posteriormente el control operativo.
Las órbitas VLEO son objeto de interés para diversas agencias espaciales. Sin embargo, operar en estos niveles plantean desafíos, como la fricción atmosférica que puede llevar a los satélites a caer de su órbita si no se les proporciona un impulso constante. Además, el oxígeno atómico presente a estas altitudes puede ser altamente corrosivo, lo que afecta la durabilidad de los materiales de los satélites. Kreios ha desarrollado un método de propulsión que utiliza esa atmósfera residual a su favor, convirtiendo este reto en una oportunidad.
El sistema de propulsión eléctrica atmosférica que propone Kreios consiste en captar moléculas de oxígeno y nitrógeno del aire a medida que el satélite avanza. Estas moléculas se ionizan en una cámara mediante una corriente eléctrica, generando un plasma que, al ser acelerado, proporciona el empuje necesario para contrarrestar la resistencia del aire. Esto podría marcar un hito en la utilización de recursos atmosféricos como combustible.
No hay detalles disponibles aún sobre la fecha de lanzamiento, pero la colaboración con Kongsberg NanoAvionics mantiene el desarrollo del proyecto activo. Esto representa un paso significativo para la industria espacial en España, abriendo nuevas oportunidades para el uso de tecnologías innovadoras en el espacio.
