El desarrollo del ramal provisional del AVE a Extremadura enfrenta nuevos desafíos en su conexión con Castilla-La Mancha, lo que afecta directamente los planes de transporte en esta región. El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Castilla-La Mancha ha exigido al Ministerio de Transportes garantías escritas de que esta solución temporal no se convierta en la normativa. La preocupación surge tras la aprobación provisional del estudio informativo del ramal Pantoja-Bargas, que conecta la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla con la línea convencional Madrid-Valencia con el objetivo de facilitar el acceso a Extremadura.
Este ramal, que comprende más de 18 kilómetros, busca acortar los tiempos de viaje para los trenes provenientes de Atocha hacia Extremadura, utilizando las vías de alta velocidad hasta Pantoja. Sin embargo, la construcción de este ramal es vista como una alternativa necesaria mientras se resuelven las complicaciones del paso definitivo por Toledo, que ha estado en revisión desde 2020 debido a diversas alegaciones.
El Colegio de Ingenieros ha expresado su apoyo a la mejora del transporte hacia Extremadura, pero a su vez advierte sobre el riesgo de que esta solución provisional se afiance como la definitiva. Con un plazo de obra estimado en 32 meses, sumado a la tramitación ambiental y los procesos previos a la puesta en marcha, los retrasos podrían llevar a que el ramal quede establecido de forma permanente.
El presupuesto para esta obra se estima en 333,9 millones de euros, lo que representa un costo significativamente menor en comparación con alternativas que rondan los 549,2 millones y 694 millones. La posibilidad de construir ambas infraestructuras, tanto el ramal como la solución definitiva por Toledo, podría elevar los costos totales de inversión entre 883 y 1.028 millones de euros, sin contabilizar otros gastos asociados.
Los ingenieros han solicitado que el Ministerio considere todas las opciones posibles, incluida la aceleración del proyecto definitivo y el análisis de cómo funcionará el servicio durante la etapa transitoria. También han pedido que se mantenga la conexión entre las líneas de Extremadura y Andalucía, facilitando así los viajes sin la necesidad de pasar por Madrid.
A pesar de las alegaciones, el proyecto avanza en su trámite ambiental y administrativo, con presión política al Ministerio para cumplir con los objetivos europeos de completar el trayecto Madrid-Lisboa en cinco horas para 2030. El Colegio se ha ofrecido a participar en una mesa técnica con varias entidades para garantizar que esta solución provisional no sea un atraso en la implementación del acuerdo definitivo.
