La Copa Mundial de Fútbol 2026 se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, y las franjas horarias de los partidos podrían afectar significativamente los hábitos de sueño de los aficionados en diferentes partes del mundo. Mientras espectadores en Norteamérica podrán disfrutar de los encuentros a horarios cómodos, en regiones como Asia y Oriente Medio, los aficionados deberán sacrificar horas de sueño para seguir los partidos en vivo.
La FIFA, al asignar el torneo a Norteamérica, estableció los horarios en función de la zona horaria del este de Estados Unidos, que corresponde a la medianoche en el Magreb, a la 1:00 AM en Arabia Saudí y a las 2:00 AM en Pakistán. Este fenómeno ha llevado a que aficionados en estas áreas enfrenten lo que se ha denominado “tasa del sueño”, un costo que deben asumir para no perderse la acción en directo.
Según un informe de FIFA, los ingresos por derechos televisivos de esta edición alcanzan los 4.264 millones de dólares, con Europa como el mercado más lucrativo que aporta cerca de 1.400 millones. Dada la popularidad del torneo, la elección de sedes itinerantes no solo promueve el fútbol, sino que también maximiza las oportunidades comerciales.
Un análisis realizado en Reddit ha calculado la “tasa de sueño” de cada selección que participa en el Mundial, evaluando cómo los horarios de los partidos impactarán el descanso de sus aficionados. Este cálculo considera la hora de inicio en cada localización y cómo se distribuyen los minutos de los partidos durante las horas nocturnas, diseñando un modelo que puntúa el impacto en el sueño de los seguidores.
La metodología de esta “tasa” asocia diferentes puntuaciones a intervalos horarios: los partidos que comienzan entre las 10:00 PM y la medianoche cuentan como 1, entre la medianoche y las 2:00 AM cuentan como 2, y los que empiezan entre las 2:00 AM y las 6:00 AM están valorados en 3. La puntuación final se calcula al dividir los minutos ponderados por 60, reflejando un costo real en términos de descanso y bienestar.
Este análisis revela que Argelia, con una puntuación de 18,0, es el país que más sueño perderá, seguido por Túnez y otros países de la región que deben adaptarse a horarios desfavorables. Mientras tanto, selecciones como México y Canadá no experimentarán ningún impacto, ya que sus partidos se desarrollarán en horarios alineados con su rutina diaria.
La falta de sueño tiene consecuencias directas en la salud y el rendimiento cognitivo, potencialmente afectando la toma de decisiones y el comportamiento de quienes deben lidiar con jornadas laborales tras seguir los partidos de madrugada. Estos efectos resaltan la necesidad de equilibrar la pasión por el fútbol con el bienestar personal, especialmente en un evento de tal magnitud.
