La industria de los smartphones enfrenta una crisis de memoria DRAM sin precedentes, impulsada por la demanda de centros de datos y conflictos globales. Carl Pei, CEO de Nothing, subraya que la memoria se ha convertido en el componente más costoso de los dispositivos móviles, superando el precio del procesador y la pantalla, y representando más del 50% del costo total de hardware. Esta situación ha llevado a incrementos de precios de hasta el 300% en algunos segmentos de memoria, afectando directamente la oferta de smartphones asequibles.
Las grandes corporaciones tecnológicas, como Microsoft, Amazon, Google y Meta, requieren memoria DRAM y NAND Flash para sus modelos de inteligencia artificial, lo que incrementa la competencia por los recursos disponibles. Estas empresas están dispuestas a pagar más y reservan capacidad de producción con años de anticipación. Por su parte, fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron han redirigido su producción hacia memoria de alto rendimiento, lo que reduce la oferta destinada a teléfonos móviles.
Las estadísticas son reveladoras. Gartner estima que, para finales de 2026, los costos de DRAM y SSD aumentarán un 130%, encareciendo los smartphones un 13% respecto a 2025. La producción global de teléfonos se prevé en 1.135 millones de unidades, un 10% menos que en el año anterior, con caídas significativas en el segmento de costos bajos. Omdia proyecta que las ventas de teléfonos por debajo de 100 dólares disminuirán un 31%, afectando a marcas como Xiaomi y Oppo, conocidas por operar en esta franja.
Pei ha señalado que la era de los smartphones ultrabaratos ha terminado. En su caso, el coste de la memoria para el Nothing Phone (4a) se duplicó en su ciclo de vida, reflejando la presión del mercado. Además, las expectativas de precios más altos se traducen en que las rebajas del Black Friday de este año no alcanzarán los niveles de años anteriores. En India, por ejemplo, hay un incremento de más de 7.000 rupias en modelos que superan las 30.000 rupias.
Ante esta situación, el mercado se ha visto forzado a cambiar. Pei argumenta que el valor del diseño y la experiencia de usuario se ha vuelto más relevante que las especificaciones técnicas. Sin embargo, prevé que los precios seguirán aumentando hasta 2027, dejando a los consumidores con la opción de adquirir un dispositivo antes de que suban aún más o retener el actual por más tiempo.
Los analistas no anticipan una recuperación en la producción de memoria antes de 2028, lo que sugiere que los ciclos de renovación de dispositivos móviles se alargarán. Esto podría incrementar la demanda de teléfonos reacondicionados y del mercado de segunda mano, brindando alternativas a los usuarios que buscan mantener sus gastos bajo control.
