En Ciudad Juárez, una de las principales ciudades del lado mexicano de la frontera con El Paso, la intervención de Estados Unidos en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro generó preocupación sobre la posibilidad de que acciones similares pudieran ocurrir en territorio mexicano.
Habitantes de los estados fronterizos se preguntan si las reiteradas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podrían traducirse en operativos en México, dada la cercanía y los fuertes vínculos transfronterizos.
Tras la operación en Venezuela, Trump dijo que “hay que hacer algo con México” y señaló que, aunque preferiría que las autoridades mexicanas actúen, Estados Unidos podría verse obligado a intervenir por el flujo de estupefacientes.
Las declaraciones del mandatario resonaron en Ciudad Juárez, donde el muro fronterizo y la presencia de fuerzas de seguridad estadounidenses son parte del paisaje cotidiano y alimentan inquietudes sobre la soberanía nacional.
Ernesto Alexander Vasconcelos, abogado penalista y especialista en derecho migratorio radicado en la ciudad, calificó la operación como un hecho sin precedentes que marcaría un parteaguas en la política internacional y el fin de la diplomacia tradicional.
Vasconcelos advirtió además que, si México no interpreta el mensaje de Washington, podría convertirse en “la Ucrania de Latinoamérica” por la cercanía geográfica y política entre ambos países.
En las calles, las reacciones combinan molestia e indignación; vecinos como Julio César González expresaron que la retórica puede percibirse como amenaza de ataque y generar reacciones contrarias ante una postura agresiva de Estados Unidos.
Otros residentes, en anonimato, consideraron la operación una invasión que debió tratarse con organismos multilaterales y denunciaron lo que calificaron de doble moral en la lucha contra el narcotráfico, señalando la responsabilidad de los consumidores extranjeros.
En respuesta a las declaraciones de Washington, la presidenta mexicana defendió la soberanía nacional y afirmó que una intervención extranjera “no serviría de nada” para reducir la violencia o el narcotráfico, proponiendo una relación basada en cooperación sin subordinación.
Las reacciones en la frontera reflejan un debate sobre soberanía y seguridad y el temor de que decisiones unilaterales de Estados Unidos puedan extenderse a otros países, incluido México.
Fuente: contactonoticias.com.mx
