China avanza en la construcción de un submarino nuclear en el astillero de Bohai, ubicado en Huludao. Este nuevo sumergible, que se estima mide aproximadamente 120 metros, ha captado la atención de analistas debido a sus características aún no completamente identificadas. Las últimas imágenes satelitales han revelado aspectos antes ocultos, planteando preguntas sobre las capacidades de este submarino y su impacto potencial en el ámbito militar y la seguridad regional.
Una fotografía reciente, tomada el 18 de septiembre, ha permitido detectar un pump-jet en el submarino, una alternativa a la hélice que promete mayor eficiencia y reducción del ruido en su operación. Este tipo de propulsión no es exclusivo del nuevo modelo, ya que se ha visto anteriormente en los submarinos Type 093B, que representan una transición entre las versiones más antiguas y una nueva generación de submarinos.
Adicionalmente, el diseño del nuevo submarino incluye unas superficies de control en forma de X, lo que podría mejorar su maniobrabilidad y eficiencia, al tiempo que reduce la firma acústica en ciertas velocidades. Estos cambios indican un avance significativo respecto a submarinos más antiguos, sugiriendo un diseño más sofisticado.
Sin embargo, persisten preguntas sobre algunos de los elementos visibles en el submarino. Las imágenes muestran una abertura rectangular en la parte posterior de la vela, cubierta por una estructura, que podría albergar un sistema de lanzamiento vertical de misiles. Este sistema se anticipa desde hace tiempo para el Type 095, aunque el analista naval Alex Luck indica que podría tener otras funciones, como acceso al compartimento del reactor.
Las imágenes también destacan dos grandes huecos circulares en la proa del submarino, cuya función no está clara pero podría estar relacionada con sistemas de lanzamiento o con la ubicación del sonar. El misterio sobre el propósito de estas configuraciones aumenta el interés en las capacidades del nuevo submarino y su posible papel en las operaciones militares chinas.
La longitud del nuevo submarino fue estimada en 120 metros, lo que plantea dudas sobre las diferentes versiones en construcción en varios astilleros en China. Algunas podrían ser destinados a diferentes misiones, o estar marcando distintas etapas de desarrollo de una misma plataforma.
Este desarrollo submarino se enmarca en un contexto más amplio, donde China busca mejorar su capacidad naval frente a la tradicional superioridad militar estadounidense. La Oficina de Inteligencia Naval de EE. UU. prevé que los nuevos submarinos, incluyendo el Type 095 y el Type 096, integren avanzadas tecnologías en diseño, propulsión y armamento, que podrían ser implementadas a finales de esta década y principios de la siguiente.
La evolución de la flota submarina china es vital para entender su estrategia y su futuro en escenarios de conflicto. Las mejoras en silencio acústico y capacidades de armamento son esenciales para abordar las debilidades históricas de su poder submarino frente a sus rivales.
