En Pátzcuaro, la gestora cultural Sofía Stamatio encabezó el Centro Cultural Antiguo Colegio Jesuita con un proyecto orientado a la recuperación del inmueble y a la revitalización de la actividad social y artística de la comunidad. Su gestión se centró en humanizar el espacio y en promover iniciativas que respondieran a necesidades locales.
Stamatio se define con múltiples identidades profesionales y personales: cineasta de formación, diseñadora por accidente, michoacana por herencia, cronista en lo íntimo, feminista y madre por elección. Durante su dirección del centro mostró un estilo que combina sensibilidad y determinación.
Tras cerrar esa etapa, inició estudios en Lengua y Literatura Hispánica para fortalecer su trabajo como escritora, actividad que ya practicaba pero que considera necesita herramientas académicas. También declaró que su prioridad actual es buscar mayor tranquilidad y disfrute de las pequeñas cosas.
Sobre la función del arte, Stamatio afirmó que, además de su valor estético, actúa como herramienta para cuestionar la realidad: permite ver lo mismo desde otras miradas y replantear lo aceptado. En la conversación señaló que las palabras estructuran la experiencia humana y que el silencio funciona como «lienzo» necesario para escuchar y pensar.
En su relato personal recordó que de niña alternaba entre querer ser astronauta o periodista, y que llegó a temer a los bomberos tras ver una película sobre incendios. Entre cualidades humanas, elogió la franqueza y rechazó la hipocresía y la impostura.
Mencionó a la escritora Joyce Carol Oates como una influencia literaria decisiva y expresó interés por conversar con ella para entender la conexión entre su voz narrativa y su presencia pública. También contó que se siente orgullosa de su hijo y de haber aprendido a hacer pan de masa madre.
Sobre arrepentimientos, Stamatio reconoció haberse quedado estancada durante años tras la muerte de su padre, una etapa en la que abandonó proyectos y relaciones y que hoy considera una década perdida. Si dispusiera de recursos económicos, dijo que destinaría esfuerzos a la recuperación del Lago de Pátzcuaro.
Finalmente definió la cultura como un tejido complejo de ideales, aspiraciones y miedos, más que un ámbito exclusivamente artístico: una cobija que a veces abriga y otras pesa, formada por sangre, nervios y sueños.
Fuente: contactonoticias.com.mx
