A principios de este año, la misión Copernicus Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea (ESA) capturó una imagen impactante de la región de Draa-Tafilalet en Marruecos. En la fotografía, se observa una extensa mancha rojiza que se extiende por varios kilómetros, junto a otra de color negro con contornos irregulares. Este extraño fenómeno ha generado preguntas sobre su naturaleza, y resulta que su explicación es más tranquilizadora de lo que parece.
La imagen, tomada cerca de Ouarzazate, no representa una zona contaminada ni un vertido, sino que es una representación del estado de la vegetación en una región que, aunque semiarida, alberga una rica biodiversidad gracias a los ríos locales. Los satélites de la ESA han enfocado su atención en un área con abundante vegetación, donde se hallan el embalse de El Mansour Eddahbi y la Central Eléctrica Noor, una instalación solar significativa.
La razón de los colores inusuales radica en el uso de una imagen en falso color, procesada a través del canal de infrarrojo cercano de Sentinel-2. Este método permite visualizar mejor la vegetación, que aparece en tonos rojos debido a que las plantas reflejan más luz infrarroja que luz verde. Dicha técnica es común entre los expertos que desean evaluar la salud de las áreas vegetales.
Así, lo que a simple vista parece una extraña mancha es, en realidad, una amplia zona de vegetación que se extiende a lo largo de los ríos en un paisaje que, aunque árido, resulta ser más fértil de lo que parece. La imagen también muestra el embalse de El Mansour Eddahbi, que presenta un color oscuro por su profundidad. Este tipo de imágenes no solo es útil para entender el medio ambiente, sino que también destaca la relevancia de la tecnología satelital en la evaluación de la biodiversidad y la gestión de los recursos naturales.
La región de Ouarzazate es conocida por su paisaje singular y su arquitectura tradicional. Ha sido escenario de numerosas producciones cinematográficas, incluyendo títulos emblemáticos como ‘Lawrence de Arabia’, ‘Gladiator’ y parte de la serie ‘Juego de Tronos’, lo que la convierte en un lugar de interés tanto desde la perspectiva natural como cultural.
