Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan un descenso significativo en el número de pasajeros de alta velocidad en España entre enero y abril de 2026, con una caída del 19,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, pasando de 13,75 a 11,06 millones de viajeros. Este desplome se atribuye al trágico accidente ocurrido en Adamuz el 18 de enero y a las numerosas incidencias que han afectado a la red ferroviaria, incluyendo cortes y averías que impactan directamente la experiencia de los usuarios.
El accidente en Adamuz, que resultó en la pérdida de 46 vidas, llevó al cierre temporal del corredor entre Madrid y Andalucía, con Adif imponiendo limitaciones de velocidad en varios tramos. Esto ha resultado en tiempos de viaje más prolongados y una notable disminución en la puntualidad de los trenes. Durante este periodo, solo el 46,9% de los trenes de alta velocidad llegaron a su destino en menos de cinco minutos de retraso. Además, las operadoras se vieron obligadas a ajustar los horarios, eliminando servicios para evitar interferencias con las tareas de mantenimiento de la infraestructura.
Febrero se destacó como el mes más crítico, con una caída del 32% en los viajeros respecto al mismo mes de 2025. A pesar de la tradicional alta demanda durante la Semana Santa, marzo y abril también estuvieron marcados por descensos de un 18% y 15%, respectivamente. La cantidad total de viajeros en los primeros cuatro meses de 2026 es inferior a la de 2024, lo que indica un panorama preocupante para la alta velocidad en el país.
A este escenario se sumó el cierre del corredor Madrid-Málaga, que estuvo inhabilitado durante cuatro meses debido al desprendimiento de un talud en Álora, afectado por intensas lluvias. Aunque el servicio se restableció el 30 de abril, las repercusiones sobre la confianza de los viajeros son difíciles de minimizar.
En contraste, otros modos de transporte han mostrado un crecimiento durante este mismo periodo, con un incremento del 4,7% en el uso de autobuses interurbanos y del 3,2% en el transporte aéreo. El transporte urbano, que incluye metro y autobús, también registró un aumento del 8,4%.
A pesar de estos desafíos, Trainline, una plataforma de comparación de precios, ha registrado un aumento en los precios de los billetes, lo que sugiere un posible repunte en la demanda. Su director general en Europa, Pedro García, anticipa un verano prometedor para el sector ferroviario, impulsado por ayudas gubernamentales y por la liberalización que ha abaratado rutas significativas.
Sin embargo, el accidente de Adamuz ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura ferroviaria en España. La mejora del sistema requerirá una inversión significativa para restaurar la confianza de los viajeros y retomar la tendencia de crecimiento que había caracterizado a la alta velocidad en el país. La recuperación dependerá de la agilidad en las reparaciones y de la percepción de seguridad en la red ferroviaria.
