El 21 de junio, miles de personas congregaron en Stonehenge para celebrar el solsticio de verano, mientras un hallazgo arqueológico cercano pasa desapercibido. Un antiguo sitio, descubierto en 2015 y a solo cinco kilómetros del famoso crómlech, revela una estructura conocida como “Stonehenge primigenio”, que data de aproximadamente 2950 a.C., 500 años anterior a la famosa alineación. Este sitio, investigado por Wessex Archaeology, ofrece nueva información sobre las prácticas solares de las comunidades neolíticas.
Durante las excavaciones en el yacimiento de Bulford, se identificaron 48 fosos y dos grandes postes de madera, alineados exactamente con el amanecer del solsticio de verano y el ocaso del solsticio de invierno. Este descubrimiento, según Phil Harding, director del equipo de investigadores, sugiere que las comunidades de esa época ya comprendían y marcaban los ciclos solares antes de que se edificara Stonehenge. Por lo tanto, la famosa estructura no fue inventora de estas prácticas, sino que las heredó.
El Dr. Fabio Silva añade un contexto valioso al aclarar que este hallazgo posiciona a Stonehenge en una narrativa más amplia sobre la interacción entre las comunidades y los fenómenos astronómicos. El yacimiento de Bulford se detectó debido a la necesidad del Ministerio de Defensa británico de construir viviendas, una acción que obligó a realizar arqueología preventiva. Entre los hallazgos se encontraron cerámica, huesos y carbón, lo que indica que grandes grupos de personas se reunían allí en relación con los ciclos solares.
Uno de los fosos contenía un raro cuchillo de sílex en forma de disco, posiblemente un símbolo vinculado al sol. La alineación de los postes fue confirmada mediante reconstrucciones digitales del horizonte de la época, mostrando una precisión notable. Sin embargo, los arqueólogos advierten que la interpretación de este sitio como una estación de observación puede ser prematura, dado que se basa en solo dos postes, lo que limita la certeza sobre la intención de su alineación. La comunidad científica está a la espera de un análisis más detallado, que podría proporcionar un entendimiento más claro de este importante hallazgo.
