La difusión de correos electrónicos del Departamento de Justicia pone de manifiesto vínculos que tienen repercusiones locales, dado que los protagonistas fueron vecinos en Nueva York y participaron en encuentros sociales en la ciudad. Esos registros muestran que el cineasta Woody Allen y su esposa Soon-Yi Previn mantuvieron una relación cercana con Jeffrey Epstein, quien gestionó, según los mensajes, un recorrido por la Casa Blanca para la pareja.
Los correos publicados ilustran con mayor detalle una amistad que, según los documentos, incluía cenas frecuentes y apoyo mutuo frente a la presión mediática. En los intercambios, los tres se ofrecían respaldo emocional y discutían las críticas públicas sobre su conducta personal.
Según los mensajes, Epstein recurrió a una conocida que había trabajado en la Casa Blanca para solicitar el recorrido; la funcionaria accedió a mostrar las instalaciones a la pareja, aunque expresó dudas sobre la admisión de Epstein. Los registros oficiales indican que la visita se realizó un domingo mientras el presidente se encontraba fuera de la residencia.
Las comunicaciones reflejan además que la funcionaria y Allen formaban parte de una amplia red de conocidos de Epstein, a pesar de que él había sido condenado por solicitar prostitución a una menor y enfrentaba acusaciones de abusos a menores. Los correos detallan que Epstein asistía a proyecciones de las películas de Allen y participaba en reuniones sociales con invitados destacados.
Entre los invitados citados en los mensajes aparecen figuras públicas como Dick Cavett, Noam Chomsky y el fallecido David Brenner. En cartas y correos, Allen describió esas reuniones como de “gran variedad” y destacó la abundancia de la comida, según los documentos difundidos.
Los registros también muestran que Previn ejercía con frecuencia de intermediaria en la comunicación entre Allen y Epstein. Las conversaciones abordan escándalos anteriores relacionados con la vida personal de Allen, incluyendo la relación con Previn y la investigación sobre una supuesta agresión a su hija adoptiva, investigación que un fiscal consideró con “causa probable” pero que no prosperó en cargos.
Allen ha negado haber cometido delito alguno y su relación con Previn ha sido presentada en los mensajes como un factor central en el rechazo público que han recibido. Las acusaciones en su contra volvieron a aparecer en la esfera pública cuando la presunta víctima publicó una carta abierta en un diario nacional, y desde entonces Allen ha visto un notable distanciamiento en parte de la industria cinematográfica.
En otros correos, los interlocutores comparan sus controversias con las de otras figuras públicas y discuten la necesidad percibida de encontrar a un “chivo expiatorio”. Los documentos no vinculan a Allen con los delitos que se atribuyen a Epstein; este último murió por aparente suicidio mientras aguardaba un juicio por cargos de tráfico sexual.
Fuente: contactonoticias.com.mx
