El Norges Bank Investment Management (NBIM), el mayor fondo soberano del mundo, ha tomado un importante paso en el sector inmobiliario español al acordar la adquisición de una cartera de ocho centros comerciales, valorada en 1.500 millones de euros. Este movimiento, realizado en colaboración con la compañía Sonae Sierra, renueva la confianza en los centros comerciales, un sector que ha mostrado una sorprendente resiliencia en los últimos años.
El acuerdo fue anunciado por Sonae Sierra, especializada en la gestión de activos, que formó una joint venture con NBIM. Juntos, estudiarán nuevas oportunidades de inversión en centros comerciales en la península ibérica. Los centros implicados en la operación se encuentran en la Comunidad de Madrid, Barcelona y Alicante, y suman una superficie alquilable de más de 250.000 metros cuadrados.
Aunque el importe exacto de la transacción no ha sido revelado, ambas entidades han resaltado la envergadura de este acuerdo. Los activos comprenden centros comerciales como Gran Plaza 2 y Plaza Norte 2 en Madrid, Gran Vía 2 en Barcelona, y Plaza Mar 2 en Alicante. La compraventa, aún sujeta a la aprobación de las autoridades reguladoras, implica una cartera previamente gestionada por La Sociedad General Inmobiliaria de España.
Además de esta operación, Sonae ha anunciado la adquisición del 100% de SCCE, integrando un equipo de más de 130 profesionales responsables de los ocho centros mencionados y otros activos. Esto posiciona a Sonae para gestionar un total de 73 centros comerciales en ocho países.
El interés del fondo noruego refuerza la tendencia positiva del sector. Según la Asociación Española de Centros Comerciales (AECC), se espera que las ventas y la afluencia en estos espacios crezcan en los próximos años, desafiando las predicciones de declive que se hacían hace solo unos años. La evolución del comportamiento del consumidor ha llevado a muchos centros a diversificar su modelo de negocio, ofreciendo experiencias más allá de la mera compra.
Este acuerdo subraya no solo la capacidad de recuperación del sector, sino también la confianza de grandes inversores internacionales en el potencial de los centros comerciales en España.
