En Tokio, cientos de personas acudieron al zoológico de Ueno para despedir a los últimos pandas que quedaban en Japón, cuya partida dejará al país sin ejemplares de esta especie por primera vez desde 1972. La ausencia tendrá impacto directo en la oferta turística y en la actividad del propio recinto.
La demanda de entradas fue tan alta que el zoológico implementó un sistema de lotería para regular las visitas, lo que limitó a unos minutos el tiempo de observación de cada grupo. Muchos visitantes expresaron tristeza por la partida, pero también agradecimiento por la oportunidad de ver por última vez a los animales.
Los gemelos Xiao Xiao y Lei Lei fueron objeto de exclamaciones y fotografías; mientras algunos se acercaban disfrazados o con objetos conmemorativos, otros observaban en silencio cómo uno de los ejemplares masticaba bambú tras el cristal. El ambiente alternó entre la celebración y la nostalgia por una especie que durante décadas atrajo a multitudes.
Está previsto que los pandas regresen a China a comienzos de la semana, en un contexto de tensión diplomática entre ambos países tras comentarios de la primera ministra nipona sobre Taiwán. Esa fricción ha generado dudas sobre la posibilidad de prorrogar acuerdos de cesión o de recibir nuevos ejemplares en el futuro.
Pekín ha instado a los aficionados japoneses a viajar a China para ver a los pandas y, ante consultas sobre una extensión del préstamo o nuevos envíos, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino evitó una respuesta definitiva. La entrega de pandas se enmarca en la llamada «diplomacia del panda», mediante la cual China mantiene la propiedad de los animales aún cuando los cede temporalmente a otros países.
Japón recibió sus primeros pandas en 1972 tras la normalización de relaciones con China y, desde entonces, ha acogido y criado a más de una veintena de ejemplares. La presencia de Xiao Xiao y Lei Lei en el zoológico de Ueno generó además un notable impacto económico y turístico en años recientes.
Fuente: contactonoticias.com.mx
