Microsoft ha decidido extender el soporte para Windows 10 hasta el 12 de octubre de 2027, a pesar de su intención inicial de concluir el mismo el 14 de octubre de 2025. Este cambio, facilitado a través del programa Extended Security Updates (ESU), permitirá a los usuarios recibir actualizaciones de seguridad críticas para mitigar riesgos de malware y ciberataques, en un contexto donde todavía aproximadamente el 26% de los PCs utilizan este sistema operativo.
Aunque Windows 11 ha ido ganando terreno con un 72% de adopción, la base instalada de Windows 10 sigue siendo relevante, con cientos de millones de dispositivos en funcionamiento. Este hecho ha llevado a Microsoft a prorrogar el programa de actualizaciones, no únicamente por unos pocos rezagados, sino por una considerable cantidad de usuarios que aún dependen de este sistema. Muchos no han podido migrar debido a requisitos de hardware estricto y a la escasez de componentes.
Para los usuarios de España y Europa, Microsoft ofrece que aquellos que se inscriban con una cuenta Microsoft tendrán acceso a estas actualizaciones sin costo adicional. Si no se mantiene la sesión activa, las actualizaciones se interrumpirán tras un periodo de hasta 60 días. Alternativamente, los que prefieran utilizar una cuenta local pueden realizar un pago único de 30 dólares para acceder a las actualizaciones extendidas hasta el 2027.
En el ámbito empresarial, el programa de soporte continúa hasta 2028, lo que subraya el impacto que la lentitud en la migración ha tenido en el ecosistema de Windows. Este no es un escenario nuevo para Microsoft; situaciones similares ocurrieron con Windows XP, donde el soporte también se prolongó varias veces debido a la resistencia al cambio. La reciente decisión de Microsoft resalta cómo, a pesar de las proyecciones de desuso, Windows 10 aún tiene un papel significativo en el panorama tecnológico actual.
