El Gabinete de Seguridad de México ha declarado que no se cuenta con información ni pruebas sobre las acusaciones de vínculos entre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, y una red criminal en Quintana Roo, tal como lo informó el diario estadounidense The New York Times. Esta situación genera incertidumbre, ya que afecta a las familias que viven en la región y que buscan seguridad en su cotidiano.
En un comunicado emitido el martes, las secretarías de Defensa Nacional, Marina, Seguridad y Protección Ciudadana, así como la Fiscalía General de la República y la Guardia Nacional, afirmaron que no tienen elementos que respalden las alegaciones de conexiones entre organizaciones criminales y funcionarios, incluidos familiares de personas mencionadas en el reportaje. El Gobierno de México reiteró su compromiso con la cooperación internacional para combatir la delincuencia organizada y el tráfico de personas.
La postura del Gabinete surgió tras la publicación de una investigación en The New York Times sobre actividades delictivas atribuidas a la llamada “Mafia Cubana en Quintana Roo”. Según el diario, esta red estaría involucrada en el contrabando de personas y mercancías ilícitas.
Testimonios y registros judiciales de una corte federal en Miami revelan que la organización utilizaba lanchas robadas en Florida para trasladar migrantes cubanos a México, donde supuestamente eran retenidos y sometidos a torturas hasta que pagaban por su traslado. Dos acusados se declararon culpables y mencionaron que Rodríguez Castro habría recibido sobornos en forma de bienes lujosos.
Rodríguez Castro, coronel del Ministerio del Interior de Cuba y antiguo asistente de Raúl Castro, ha sido señalado como una figura clave en negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, y su influencia habría facilitado el ingreso de mercancías adquiridas con tarjetas de crédito robadas.
En reuniones recientes, Rodríguez Castro fue mencionado como un posible interlocutor para la transición en Cuba. Sin embargo, analistas y exiliados han cuestionado su capacidad para negociar debido a su falta de experiencia académica y la percepción de que su rol sería más un canal indirecto de instrucciones de su abuelo, quien sigue teniendo influencia en la isla.
