Un juez ha vinculado a proceso al sacerdote Enrique “N” por su posible participación en el delito de pederastia agravada, afectando seriamente a una adolescente de 17 años. Este importante acontecimiento, comunicado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, resuena en la sociedad, evidenciando la urgencia de proteger a los más vulnerables y garantizar que la justicia prevalezca.
La investigación comenzó tras la denuncia de la madre de la adolescente, quien, el 4 de junio, encontró conversaciones de contenido sexual en el teléfono celular de su hija. Según declaraciones de la joven, dichas interacciones correspondían a Enrique “N”, quien presuntamente la habría obligado a realizar actos sexuales en cuatro ocasiones.
La Fiscalía detalló que, mediante diversas diligencias, incluidos dictámenes y entrevistas, se lograron recabar pruebas suficientes que llevaron a la emisión de la orden de aprehensión. La detención del imputado se realizó por agentes de la Policía de Investigación el 9 de julio en la alcaldía Cuauhtémoc.
En una audiencia del 14 de julio, se formularon formalmente los cargos en su contra, tras presentar los elementos de prueba recabados, lo que motivó al juez a tomar esta decisión crucial.
La Arquidiócesis Primada de México ha confirmado la detención y ha iniciado el procedimiento eclesiástico pertinente. Aunque aún no ha recibido notificaciones formales de la autoridad competente, se ha mostrado dispuesta a colaborar con las instancias civiles para esclarecer el caso y garantizar que se haga justicia.
El cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, ha instruido el inicio de una investigación interna conforme al derecho canónico. Mientras tanto, la Arquidiócesis tomará medidas cautelares necesarias, sin intervenir en las investigaciones oficiales.
Finalmente, la Arquidiócesis reitera su apoyo a la víctima y su familia, al mismo tiempo que solicita a medios de comunicación y a usuarios de redes sociales no difundir información que pudiera identificar a la menor, con el objetivo de proteger su dignidad y evitar su revictimización. Se reafirma, además, el respeto al derecho del sacerdote a la presunción de inocencia y el debido proceso, evitando emitir juicios anticipados en el transcurso de las investigaciones.
