La saxofonista oaxaqueña María Elena Ríos ha presentado una solicitud a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que atraiga cinco amparos relacionados con el caso de Juan Antonio Vera Carrizal, señalado como el presunto autor intelectual del ataque con ácido que sufrió en 2019. Este paso se da en un contexto donde la impartición de justicia es crucial para muchas víctimas en el país, y su resultado podría influir en la percepción pública respecto a la seguridad y el derecho a la defensa.
Ríos, en declaraciones a un medio de comunicación, expresó su deseo de que la intervención del máximo tribunal sea positiva, permitiendo así la revisión de recursos que los acusados han empleado para revertir decisiones judiciales en su contra. En este momento, Vera Carrizal busca su absolución después de ser vinculado a proceso por tentativa de feminicidio, situación que ha causado preocupación y esperanza en la comunidad.
La reciente solicitud de María Elena surge tras el rechazo de la Corte en mayo a una petición similar presentada por la Fiscalía General de la República. Sin embargo, el Ministro Presidente, Hugo Aguilar Ortiz, y la Ministra Loretta Ortiz Ahlf han respaldado esta nueva oportunidad de revisión. Ríos subrayó que, a pesar de los intentos de la defensa del acusado por desestimar su solicitud, el tema será tratado en la sesión del pleno del 19 de octubre.
El caso, que se originó en un ataque ocurrido el 9 de septiembre de 2019 en Huajuapan de León, Oaxaca, ha generado un creciente interés, ya que Vera Carrizal, un empresario y exdiputado local, sigue enfrentando serias acusaciones. En agosto de 2024, un juez lo absolvió, pero esta decisión fue revertida, manteniendo a los acusados en prisión preventiva mientras se reexaminaba el proceso.
Con el rechazo de la Corte en mayo pasado, la situación se volvió aún más delicada. A pesar de esto, la opción de que los ministros asuman el análisis de estos recursos está abierta, lo que permitiría un espacio para que la justicia sea revisada, un anhelo que María Elena ha sostenido durante años. Su desencanto con las autoridades de Oaxaca resuena con muchas personas que buscan garantías de seguridad y justicia en un contexto donde los derechos de las mujeres a menudo están en la mira.
