La sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca mantiene tomada la terminal de Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que ha llevado a la escasez de gasolina en la capital y municipios aledaños. Unas veinte gasolineras ya enfrentan desabasto, lo que ha provocado compras apresuradas y preocupación entre los habitantes.
En un breve lapso, la terminal de Pemex fue liberada durante cinco horas, permitiendo que algunas pipas cargaran combustible. Sin embargo, la ocupación se reanudó a las 10:00 horas, reiniciando las acciones de protesta de los docentes. Esto ha generado filas en gasolineras de Oaxaca y sus alrededores, como Xoxocotlán y Santa Lucía del Camino, donde los consumidores buscan asegurar combustible ante la incertidumbre.
Máximo Santiago, un taxista de Santa Cruz Xoxocotlán, expresó su inquietud, mencionando que depende del combustible para sostener a su familia. “Es mi única fuente de ingreso”, dijo, reflejando una realidad preocupante para muchos que dependen del transporte.
Algunos transportistas han aprovechado la situación para abastecerse, anticipando que la falta de gasolina podría recrudecerse. Para hacer frente a esta crisis, se han implementado medidas de emergencia, con reportes que indican que se está distribuyendo combustible desde Tehuacán y Salina Cruz hacia la capital oaxaqueña.
El presidente de Empresarios Gasolineros del Estado de Oaxaca, José Luis Ballesteros, confirmó que 17 gasolineras en la capital no cuentan con combustible, y el desabasto podría aumentar si la situación persiste. Según explicó, muchas estaciones de servicio generalmente tienen un inventario de uno a tres días, y ya hay estaciones que se quedaron sin producto.
Por su parte, la sección 22 de la CNTE ha desmentido que su protesta sea la causa del desabasto, pidiendo a la población que mantenga la calma y evite caer en el pánico.
