Las autoridades sanitarias de México han autorizado el uso de lenacapavir, un medicamento inyectable que previene la infección por VIH, administrándose solo dos veces al año. Esta decisión tiene un impacto significativo en la salud pública, ya que ofrece una alternativa más accesible para quienes corren el riesgo de contraer el virus, mejorando así su calidad de vida.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) anunció el registro sanitario de lenacapavir, después de un análisis exhaustivo de su calidad y eficacia. Con esta aprobación, México se une a naciones como Brasil y Estados Unidos que ya cuentan con este tratamiento, brindando una nueva esperanza en la lucha contra el VIH.
Este medicamento representa una notable mejora frente a otros métodos de profilaxis que requieren tomar pastillas diariamente. La facilidad de una inyección semestral puede incrementar la adherencia a los tratamientos preventivos, una noticia alentadora para aquellos que enfrentan barreras debido al estigma o al acceso limitado a servicios sanitarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado el potencial de lenacapavir como una opción valiosa para quienes tienen dificultades con tratamientos diarios. Su recomendación en julio de 2025 refuerza la importancia de alternativas accesibles en la lucha contra el VIH.
La autorización en México llega tras estudios clínicos de fase 3 que mostraron una eficacia notable. En el estudio PURPOSE 1, no se registraron nuevas infecciones entre los participantes que recibieron lenacapavir. En otro ensayo, PURPOSE 2, se documentaron solo dos infecciones en quienes siguieron el tratamiento, lo que evidencia su eficacia entre diversas poblaciones.
México ha estado involucrado en el desarrollo clínico de este medicamento desde 2023, integrando el fármaco en su estrategia nacional para combatir el VIH. Además, el sistema de vigilancia epidemiológica del país, administrado por la Secretaría de Salud y el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida (Censida), continúa recopilando datos sobre nuevos diagnósticos y la atención de quienes viven con el virus. La implementación del lenacapavir representa un avance significativo en los esfuerzos por reducir la transmisión del VIH y mejorar la salud de la población.
