En un esfuerzo coordinado por combatir delitos vinculados a actividades ilícitas, las fiscalías de Sonora y Michoacán han llevado a cabo operativos que resultaron en el aseguramiento de 75 máquinas tragamonedas. Esta situación impacta en la seguridad y la convivencia de las comunidades locales, pues la presencia de estos dispositivos a menudo está asociada con el crimen organizado y la violencia que afecta a muchas familias.
En Nogales, Sonora, la Fiscalía General de Justicia del Estado, junto con fuerzas federales y locales, confiscó 26 máquinas tragamonedas y equipos de videovigilancia clandestina, los cuales estaban instalados en puntos críticos de la ciudad. Las autoridades encontraron cinco cámaras de videovigilancia en calles, reflejando una preocupante intrusión en la privacidad de los ciudadanos.
Las acciones de seguridad se llevaron a cabo con la participación de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la policía estatal y municipal. En operativos anteriores, las autoridades también habían retirado 16 máquinas tragamonedas y cámaras relacionadas, lo que subraya el compromiso de combatir la ilegalidad en la región.
Por otro lado, en Uruapan, Michoacán, se realizaron 10 cateos donde se aseguraron 49 máquinas tragamonedas y narcóticos. Este operativo, que involucró a la Fiscalía General del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública, se enmarca en un plan más amplio para afrontar delitos como la extorsión. Durante las diligencias, se detuvo a un hombre de 32 años y se hallaron sustancias ilícitas que complican aún más la situación local.
Las autoridades han destacado que estos operativos buscan desmantelar estructuras que afectan directamente la tranquilidad de los ciudadanos. El detenido y los elementos confiscados fueron puestos a disposición del Ministerio Público para continuar con las investigaciones necesarias que esclarezcan estos actos delictivos.
Además, la SSP de Michoacán realizó otro operativo en Huandacareo, donde se aseguraron 68 máquinas tragamonedas vinculadas a actividades ilegales, resaltando el esmero del Gobierno de México por erradicar la violencia y el crimen en el país.
