Una jueza de Miami ha emitido una orden de arresto contra Raúl Castro, ex presidente de Cuba y hermano de Fidel Castro, por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un ataque que resultó en la muerte de cuatro personas, tres de ellas estadounidenses. Este desarrollo llega en un momento de creciente presión sobre el régimen cubano por parte de Washington, justo a dos semanas de las cruciales elecciones de medio término en Estados Unidos.
La magistrada Ariana Fajardo Orshan, del Undécimo Circuito Judicial de Florida, ha determinado que hay pruebas suficientes para justificar las acciones legales contra Castro, de 96 años. La orden de arresto, emitida sin derecho a fianza, se apoya en una declaración jurada que sostiene la existencia de una conspiración para cometer asesinato en primer grado, además de una grabación de 2006 en la que el exlíder cubano supuestamente reconoce haber ordenado el derribo de las aeronaves.
El incidente, que ocurrió el 24 de febrero de 1996, refiere a un ataque llevado a cabo por aviones de combate de la Fuerza Aérea de Cuba en aguas internacionales, mientras los aviones de Hermanos al Rescate realizaban labores de búsqueda y rescate de migrantes. Las muertes de esos cuatro hombres, entre los cuales figuraban ciudadanos estadounidenses, han intensificado el clamor por justicia y han llevado a que Estados Unidos busque llevar a Raúl Castro ante la justicia.
Este enfoque de Washington también sugiere una posible escalada en su política hacia Cuba. Ya el secretario de Estado Marco Rubio lo había calificado de “fugitivo” en mayo, aunque no especificó si había planes concretos para su captura. La reciente emisión de esta orden de arresto ha reavivado los rumores sobre posibles acciones contra la cúpula cubana, recordando los precedentes de la operación que permitió la captura de Nicolás Maduro en Venezuela a principios de este año. La situación refleja el compromiso de Estados Unidos por buscar responsabilidad en actos violentos que han dejado profundas cicatrices en la comunidad cubanoamericana.
