En Guanajuato Capital, el kínder Rosaura Zapata, situado en Camino Rotario de Municipio Libre, enfrenta una alarmante ola de robos que ha dejado a padres de familia y docentes profundamente preocupados. En los últimos dos años se han registrado siete robos, afectando gravemente el ambiente educativo, con la sustracción de materiales y equipos importantes para la enseñanza.
El último robo ocurrió entre la noche del jueves 8 de octubre y la madrugada del viernes 9, lo que llevó a la suspensión de clases para que la Policía Preventiva y el Ministerio Público pudieran llevar a cabo las investigaciones necesarias. Juan de Dios Palacios, padre de familia, expresó su frustración al señalar que no ha habido acciones efectivas por parte de las autoridades. “Las denuncias se han presentado, pero nos dicen que no hay nada que se pueda hacer sin atrapar a los delincuentes en el acto”, comentó.
Los robos, que suelen ocurrir durante fines de semana y días festivos, han aumentado la angustia de los padres, que temen no solo por la seguridad de sus hijos, sino también por la falta de respuestas ante estos incidentes. “Los delincuentes ingresan quitando los vidrios de las ventanas tipo persiana y, según se cree, utilizan a niños pequeños para abrir las puertas desde adentro”, detalló Palacios.
La directora del kínder, Maribel Villalpando, ha hecho esfuerzos por mitigar la situación, pero las limitaciones económicas impiden fortalecer la seguridad del plantel. A pesar de la posibilidad de instalar alarmas, la falta de recursos y el temor a que también sean robadas limitan su implementación. “No somos suficientes para cubrir los costos de reforzar la seguridad o contratar a un velador”, lamentó.
Según Palacios, los elementos de seguridad solo acuden a la institución después de que se presenta una denuncia, sin realizar patrullajes preventivos. En esta ocasión, personal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) visitó el kínder, pero no encontraron irregularidades en los accesos.
Los padres han manifestado su voluntad de donar un sistema de alarma, pero la dirección les ha indicado que no pueden ser instaladas por el riesgo asociado. Además, incluso los vecinos adyacentes a la escuela han mostrado resistencia a colaborar en su vigilancia.
La SSC ha confirmado el recibo de los reportes de robos y ha anunciado su intención de reforzar el sistema de videovigilancia. Se programará una reunión entre los padres de familia y la dirección del kínder para evaluar medidas de seguridad adicionales. Por su parte, la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) ha declarado que estará en coordinación con las autoridades escolares para abordar la problemática y que exhortará a la comunidad a reportar cualquier actividad sospechosa.
La situación en el kínder Rosaura Zapata es un recordatorio de la necesidad de acciones efectivas para garantizar la seguridad en los espacios educativos, donde la tranquilidad y el desarrollo de los niños deben ser prioridad.
