En Cuarte, una pedanía de Huesca con 144 habitantes con derecho a voto, la mayoría se ha manifestado en contra de la construcción de un centro de datos a escasos metros de sus hogares. Esta consulta popular, la primera de su tipo en la comunidad, ha recibido un respaldo casi unánime. La polémica se centra en la decisión de Amazon de establecer un centro de datos que ocupará casi 70 hectáreas, en un área que históricamente se ha transformado en un polo tecnológico desde la creación del Parque Tecnológico Walqa en 2002.
Cuarte fue elegido para el parque con un objetivo claro: fomentar la innovación tecnológica. Actualmente, este espacio alberga 90 organizaciones, aunque los nuevos planes de expansión han generado descontento entre los residentes. Durante la consulta organizada por la Asociación de Vecinos, más del 81% de los convocados emitieron su voto. El 96% afirmó sentirse vulnerado por la falta de información y el 95% consideró que la categorización del proyecto como Proyecto de Interés General no justifica los impactos ambientales y sociales. Un abrumador 99,1% se opuso a la instalación del centro de datos.
A pesar de que los resultados de esta consulta no son vinculantes, los promotores planean llevar sus preocupaciones al Ayuntamiento de Huesca y al Gobierno de Aragón, además de iniciar una recogida de firmas en la capital. Este rechazo, aunque no tenga poder legal, representa una voz contundente que difícilmente podrá ser ignorada.
El nuevo centro, conocido como Walqa 2, estará destinado a ampliar la red de centros de datos de AWS en Aragón, donde la compañía planea invertir 714,6 millones de euros. Esta expansión no solo impactará a la población local, sino que también abrirá un debate en torno al uso de recursos hídricos y eléctricos. Se prevé que estas instalaciones consuman anualmente más de 755.000 metros cúbicos de agua y alrededor de 2.270 GWh de electricidad, lo que equivale a una cuarta parte del consumo energético de la comunidad.
Además, los residentes han expresado preocupaciones relacionadas con la creación de empleo. Aunque se espera una alta demanda de trabajadores durante la construcción, las proyecciones sugieren que las oportunidades de empleo permanente serán limitadas, con cada uno de los centros de datos existentes empleando a una veintena de personas como máximo.
La resistencia a estos proyectos no se limita a Cuarte. Recientemente, más de mil personas marcharon en Zaragoza en protesta contra otro centro de datos propuesto por Microsoft, y en diversas localidades de Aragón crece la presión para que se revise el enfoque hacia estos desarrollos. Las quejas incluyen la percepción de que las empresas tecnológicas no están contribuyendo de manera justa a la economía local, lo que añade una capa de complejidad al debate. La situación en Cuarte refleja una preocupación más amplia sobre cómo los centros de datos impactan en la vida cotidiana, el medioambiente y el desarrollo local.
