La serie de Timbiriche ha comenzado a generar expectativas y debates al abrir con un mensaje sobre el caso de Sasha Sokol y Luis de Llano, en el que se hace referencia a la denuncia pública de la cantante por abuso durante su adolescencia y a la reciente resolución judicial que declaró a De Llano responsable. Este inicio marca un hito en la narrativa del programa, destacando la importancia del proceso legal de Sokol para otras víctimas de abuso sexual.
Durante la presentación de la producción ante los medios, se proyectó un texto que resalta cómo Sokol hizo pública su denuncia en marzo de 2022, dando paso a su demanda civil y a una sentencia del 2023 en la que un juez declaró responsable a De Llano. La respuesta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a un amparo presentado por De Llano, que confirmó la sentencia y declaró imprescriptibles las acciones por abuso sexual contra menores, se menciona como un avance significativo en la lucha por justicia.
El mensaje final de la producción resalta que la legalidad de la situación de Sokol puede abrir puertas a otras personas que hayan atravesado experiencias similares, brindándoles nuevas oportunidades para buscar justicia sin importar el tiempo transcurrido.
Entretanto, los miembros de Timbiriche, como Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín, Benny Ibarra y Sasha Sokol, han expresado su desaprobación hacia la serie. A través de un comunicado, aclararon que no participaron en su creación ni fueron consultados sobre las historias que se presentan, manifestando su preocupación por la representación ficticia de sus vivencias y la falta de consideración por las personas reales detrás de los personajes.
El grupo enfatizó la diferencia entre la inspiración en épocas pasadas y la construcción de narrativas alrededor de personas vivas, reiterando que su historia no ha sido contada por ellos y que, eventualmente, cuando decidan compartirla, lo harán con respeto y autenticidad.
La leyenda presentada al inicio de la serie tiene como objetivo contextualizar el caso de Sokol, pero no actúa como una advertencia sobre el contenido sensible que pueda incluirse. Los integrantes de Timbiriche afirmaron que la producción no representa la esencia de su historia, reservándose el derecho de contarla en sus propios términos si alguna vez deciden hacerlo.
