La construcción de unas escaleras en el cerro de la Bufa, cerca de la Cueva de San Ignacio de Loyola, ha generado preocupación entre los habitantes de Guanajuato Capital. Los ciudadanos consideran que esta intervención afecta una zona natural de gran valor ecológico y que podría alterar la vida cotidiana, especialmente en un espacio que atrae a muchos turistas.
Los escalones fueron construidos presuntamente por el Gobierno Municipal, bajo la dirección de Samantha Smith Gutiérrez, para facilitar el acceso durante la festividad del Día de la Cueva, programada para el 31 de julio. Sin embargo, la medida ha desatado la indignación de los vecinos, quienes han luchado durante años para que esta área sea declarada como espacio natural protegido. Recuerdan que desde hace más de 400 años, personas han subido a la cueva aprovechando los senderos naturales del terreno.
A pesar de los intentos de contactar a las autoridades municipales para obtener una explicación oficial sobre la intervención, la comunicación se complicó por el periodo vacacional. No obstante, se confirmó que el área de Mantenimiento de la Dirección General de Obra Pública fue la encargada de esta obra.
Integrantes del Consejo Ecologista Guanajuatense A.C. describieron la acción como inconcebible y advierten que podría abrir la puerta a futuras intervenciones que pongan en riesgo la conservación de este y otros cerros aledaños. Rogelio García Espinoza, un integrante del Consejo, subrayó que este tipo de cambios alteran la fisonomía natural de la zona e insisten en la necesidad de protección formal para el área.
Además, surgió una nueva controversia relacionada con la tala de dos garambullos de aproximadamente 500 años, ocurrida durante la carrera Ultra Trail México, desencadenando un debate sobre la responsabilidad de los organizadores y la autoridad municipal. Ernesto Guevara, un testigo de la tala, documentó que la vegetación estaba en buen estado antes del evento y que no se debe permitir que se repitan estos daños al entorno natural.
Michelle Farfán, del Departamento de Ingeniería de la Universidad de Guanajuato, junto a brigadistas voluntarios, intentaron rescatar los restos de los garambullos talados, que son una especie en riesgo. Mientras tanto, el director de Ultra Trail México negó cualquier responsabilidad por los daños y enfatizó que su organización promueve la preservación del medio ambiente.
Este tema ha llegado incluso al Congreso de la Unión, donde la diputada María Magdalena Rosales Cruz hizo un llamado a las autoridades para proteger las áreas verdes de Guanajuato, recalcando la importancia de la flora local y la necesidad de que las actividades turísticas no perjudiquen el patrimonio natural de la ciudad.
