El noreste de Estados Unidos, incluida la ciudad de Nueva York, se prepara para una nueva ola de frío que afectará a millones de personas y obligará a autoridades y servicios a activar medidas de protección para la población más vulnerable. La llegada del frente ártico tendrá impacto directo en la vida cotidiana, el transporte y el suministro eléctrico en zonas urbanas y rurales.
El Servicio Meteorológico advirtió de una «oleada de aire ártico peligrosamente frío» que se extenderá por la región durante el fin de semana y principios de la próxima semana. Las máximas podrían no superar valores muy por debajo de cero en amplias áreas del noreste y el Atlántico medio.
La sensación térmica disminuirá aún más por los fuertes vientos, con registros que podrían alcanzar niveles extremadamente bajos en el interior del noreste y provocar temperaturas reales muy por debajo de lo habitual cerca de la costa. Estas condiciones incrementan el riesgo de hipotermia y congelación en piel expuesta.
Se pronostican también nevadas en el noreste con acumulaciones que pueden ser moderadas y provocar dificultades en carreteras y transporte urbano, en algunos casos recordando episodios invernales recientes. La combinación de viento, frío y nieve complica las labores de respuesta y limpieza.
Una tormenta invernal anterior que alcanzó latitudes del sur dejó un saldo elevado de víctimas, además de cortes de electricidad y cancelaciones masivas de vuelos y clases, lo que subraya la magnitud del riesgo ante nuevas olas de frío. Los servicios de emergencia insisten en la necesidad de prepararse con antelación.
En la ciudad de Nueva York, las autoridades municipales advirtieron que la sensación térmica podría descender a niveles que calificaron de letales para personas desprotegidas, por lo que se reforzaron las alertas y los recursos para atención a personas sin hogar y población en riesgo. La situación se considera especialmente grave en áreas urbanas densas.
De confirmarse los pronósticos, este episodio se situaría entre los más fríos registrados en la ciudad, por detrás de los récords históricos. Las temperaturas persistentes por debajo de cero durante semanas han mantenido a la región en un estado de alerta continuada.
El consistorio mantiene activado el ‘Código Azul’ por riesgo de congelación y pide a la población que limite la exposición al aire libre, revise los sistemas de calefacción y reporte cortes de servicio. Las autoridades recomiendan extremar precauciones y seguir las indicaciones de emergencia.
Fuente: contactonoticias.com.mx
