El 22 de agosto, los océanos superaron un umbral histórico en temperatura, alcanzando un promedio global sin precedentes de 21,1 ºC. Esta cifra, reportada por el Servicio de Cambio Climático Copernicus, no solo establece un nuevo récord, sino que también podría desencadenar alteraciones climáticas significativas en los próximos meses, afectando potencialmente el medio ambiente, la economía y la vida cotidiana.
Este incremento pulveriza el antiguo récord de 21,09 °C, registrado el 1 de marzo de 2024, generando preocupaciones entre los expertos, quienes advierten que los océanos, que actúan como un regulador térmico del planeta, están en un estado de estrés creciente. Este sobrecalentamiento puede tener consecuencias dramáticas para los ecosistemas marinos y para la normativa climática global.
Las proyecciones para el futuro inmediato son alarmantes. Los principales centros meteorológicos del mundo indican que el fenómeno de El Niño está en rápida intensificación en el Pacífico ecuatorial. El Centro de Predicción Climática de la NOAA ha reportado más de un 90 % de probabilidad de un evento “muy fuerte” de El Niño para el otoño e invierno boreales de este año.
Además, hay un 69 % de probabilidad de que este fenómeno sea considerado “histórico”, superando cualquier otro registrado desde 1950. El Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad respalda esta visión, sugiriendo que las anomalías de temperatura podrían superar los 3 ºC, lo que apunta a un potencial “El Niño” sin precedentes en más de un siglo.
Las consecuencias de estas altas temperaturas en los océanos son palpables en el aumento de la frecuencia de las olas de calor marinas, que se han triplicado entre 2018 y 2022. Durante este período, se registraron un promedio de 49 días anuales con olas de calor oceánico.
Si bien fenómenos como El Niño son cíclicos, el calentamiento de la capa superior del océano desde la década de 1970 se atribuye en gran parte a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por actividades humanas, según el Sexto Informe de Evaluación del IPCC. Este calentamiento antropogénico alcanzó 1,37 °C en 2025 respecto a niveles preindustriales, confirmando que el fenómeno actual es el resultado directo de la acumulación de calor durante décadas.
